Entrevista Astarloa

"No me resulta muy fácil ganar"

Igor Astarloa, nuevo campeón del mundo, no volverá a España hasta la próxima semana. Se marcha a Nueva York, donde su familia italiana, los Zanni, que le acogieron durante dos años, le han preparado un homenaje. Luego irá a Italia a competir

<b>¡VAYA PAR!</b> Alejandro Valverde e Igor Astarloa, con el maillot arco iris, muestran gozosos las medallas de plata y oro que consiguieron el domingo en el Mundial.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
Actualizado a

¿Comienza a asimilar ya su oro en el Mundial?

—Aún no he podido hablar con Freire para que me lo explique (se ríe). No sé. Un Mundial debería ser una carrera más, pero ha sido todo muy bonito

¿Es cierto que usted se diseñó un recorrido parecido para entrenar el Mundial?

—Sí. Busqué un trazado similar de unos 15 kilómetros en el Lago de Garda para entrenarme, pero no me tiré dando vueltas todos los días, ¡eh!

¿Se siente que fue el más fuerte del Campeonato?

—No sé. Arranqué al final y salió bien... De los más fuertes sí me he visto, pero quizá no el que más.

¿Soñó con el oro?

—Siempre sueñas, pero era difícil. Yo no soy ganador. Este año sólo tengo tres victorias. A mí no me resulta fácil ganar. Tiene que salir todo muy bien.

¿Por qué eligió ese momento para atacar?

—Porque veía que el grupo ya venía por detrás. Si Bettini se hubiera venido conmigo, no hubiera seguido para arriba. El italiano tenía miedo de Freire, que es más rápido que él al sprint, pero yo sabía que si llegaba con Paolo me podía batir.

Qué opina de que el CSD no dé un premio por la plata?

—Me parece injusto. A cada medalla hay que darle su valor.

¿Este doblete puede servir para combatir la crisis?

—Ojalá que ayudara. Se ha vuelto a confirmar que los españoles damos muy buen rendimiento en todos los terrenos.

Incluso usted tuvo que emigrar para ser profesional.

—Sí, pero no echo la culpa a nadie. Cuando corría de amateur había carreras en las que éramos doscientos. Estaba claro que todos no íbamos a poder pasar a profesionales.

¿Y por qué se fue a Italia?

—Porque pensé que allí sería más fácil pasar, ya que había más equipos, aunque al final tuve que comenzar en otro conjunto amateur, el Saretina. No me quedó más remedio, aunque me daba un poco de cosa. De hecho sólo estuve trece días en casa. También tenía miedo porque me habían dicho que los italianos eran muy fuertes en carreras de un día, pero en la primera prueba hice el quinto y en la segunda el tercero y ya se me quitó el temor.

Noticias relacionadas

A Óscar Freire le cambió la vida el Mundial. ¿Cree que a usted también?

—No lo sé, Freire aún no me ha contado (se ríe). El Mundial es algo particular, porque es la única carrera que te permite lucir un maillot todo el año.

Te recomendamos en Polideportivo