Una avería eliminó a Joane Somarriba
Una negligencia del coche neutro impidió a la vasca el cambio de bicicleta. Por la mañana, Rojas rozó el bronce


Joane Somarriba y Dori Ruano cruzaron llorando la meta. Esta vez eran lágrimas de tristeza. La vasca perdió sus opciones de doblete por una avería a una vuelta y media (unos 20 km) del final y la salmantina sufrió la impotencia de no haber sabido responder tras el incidente de su compañera.
La carrera había empezado con noticias a favor. Dos grandes rivales no partieron: la suiza Nicole Brandli, enferma; y la canadiense Genevieve Jeanson, por hematocrito alto. "Esto se pone bien", decía Merche Cagigas. Y siguió con un equipo encadenado a la perfección. A tres vueltas, Somarriba se probó: "Y tuve unas grandes sensaciones, ¡qué pena!".
Pero el destino tenía reservado el enésimo bofetón en la vida de Joane. De repente comenzó a retorcerse en un repecho. El cable del cambio estaba roto. Levantaba la mano con desesperación pidiendo la asistencia del coche neutro, pero éste tardó en aparecer y cuando lo hizo no sirvió de nada, porque sus bicis, con fijaciones Look en los pedales, no valían a la vasca, que usa Time. La Federación Española presentó una protesta, porque había pasado un listado con su material.
Noticias relacionadas
Joane acabó esa vuelta sin poder quitar el 11 y al pasar por boxes cambió de bici, pero era tarde. Dori le había ofrecido su máquina, pero tampoco le sirvió. Y por delante una majestuosa Jeannie Longo, a sus 44 años, había lanzado un ataque que no fraguó por 500 metros. Y ganó Susanne Ljungskog, por segundo año.
Por la mañana también hubo chasco en la carrera júnior. José Joaquín Rojas acabó cuarto tras ser tercero en el sprint del grupo, pero como no sabía que había un fugado, creyó que era bronce. ¡Y se le quedó una cara al pobre!