Toney se ensaña con un Holyfield acabado
El ex campeón del mundo de los pesados, ya con 40 años, ha perdido cuatro de sus últimos ocho combates

La toalla en el noveno asalto no salvó a Evander Holyfield de recibir una monumental paliza en su pelea con James Toney en Las Vegas, en Nevada. Hasta que la tela blanca se mezcló con la sangre de su nariz, el ex gran campeón de los pesos pesados había recibido una soberana paliza y su cara y su cuerpo fueron bombardeados de golpes por un contrincante más joven y más rápido.
El gran Evander Holyfield es una sombra de lo que fue y ahora se arrastra por los cuadriláteros para recuperar el dinero que sus divorcios han repartido entre varias mujeres. "Lo más fácil sería decir que me retiro esta misma noche. Pero me lo voy a pensar y tomar con calma hasta saber porqué he boxeado de esta forma".
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Humillado. En realidad Holyfield no boxeó, sino que fue un muñeco en las manos de Toney, sus combinaciones de derecha e izquierda, sus golpes al mentón y a las costillas destrozaron al otrora triunfador. Fue un duro golpe a las costillas en el noveno asalto lo que provocó la caída, sin aliento, del ex campeón del mundo de los pesos pesados a la lona. Aunque Holyfield se levantó su entrenador, Don Turner, lanzó la toalla y envió a un asistente al cuadrilátero para evitar que su boxeador fuera golpeado de nuevo... y humillado.
Holyfield, que en dos semanas cumplirá los 41 años, tiene un palmarés de dos victorias, con dos nulos y cuatro derrotas en sus ocho últimas peleas. "Siento haber tenido que pegarle esta paliza. Él es un gran campeón y le tengo un enorme respeto por su trayectoria. Sin embargo, tenía que hacer lo que tenía que hacer", declaró un abrumado James Toney, que posee un palmarés de 67 victorias, con cuatro derrotas y dos nulos, incluidos 43 triunfos por KO.