Funciona la pizarra
El Madrid ha conseguido 6 de los 20 goles marcados esta temporada (un 30%) en jugadas a balón parado l Otros tres nacieron de las botas de Beckham


El Real Madrid ha introducido un nuevo factor en su juego: la estrategia en las jugadas a balón parado. La llegada de Queiroz también ha servido para que se automaticen una serie de movimientos sobre el campo que están resultando efectivos de cara a puerta: como las conexiones que realiza Beckham con Zidane o Roberto Carlos mediante pases largos y medidos. ¿Llegó la modernidad en la táctica del equipo blanco con Queiroz? Los números pueden responder a esa pregunta.
En lo que va de temporada el Madrid ha marcado 20 goles entre Liga y Champions (13 y siete). De ellos, seis (el 30 por ciento del total) han sido conseguidos en jugadas a balón parado y 14 (el 70 por ciento restante) en jugada de campo. La temporada pasada el Madrid marcó en Liga 86 goles (y sólo 13 de ellos, el 15,11 por ciento, fueron de jugada a balón parado). El porcentaje de goles conseguidos tras el saque de una falta o de córner, o tras lanzamiento de penalti, es el doble esta temporada con respecto a la anterior (el 30 por ciento frente al 15).
De esta manera, el Madrid es ahora capaz de ganar partidos que se ponen muy cuesta arriba por el juego desarrollado en el campo: así sucedió en Villarreal, donde se empató con un gol de Núñez tras un saque de esquina.
Un abanico de opciones
El Madrid baraja un abanico muy amplio de posibilidades a la hora de lanzar las faltas. Si la temporada pasada eran Roberto Carlos, Figo o Zidane los que se disputaban el golpeo directo de las faltas, esta campaña se ha unido Beckham. Las jugadas se preparan. Beckham marcó ante el Málaga (con la colaboración de Roberto Carlos, que despista a Contreras). Ante el Oporto, Zidane marcó llegando desde atrás (a pase de Figo). Ante el Valencia, Roberto Carlos habilitó al francés, aunque su disparo se va alto por poco.
Becks lanza a Zidane
Son dos jugadas calcadas. De pizarra auténtica. Beckham lanza y Zidane ajusta. Las dos acciones se produjeron en partidos distintos; la primera, ante el Betis; la segunda, con el Valladolid. Las dos acabaron en gol, aunque con distintas soluciones. La idea inicial es la misma siempre. El Madrid sale al ataque, el equipo contrario se repliega. Beckham cambia de lado la jugada buscando a Zidane. Ante el Betis, el francés buscó a Ronaldo. Gol. Con el Valladolid, Zizou empalmó el envío de Becks. También fue gol.
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Las incorporaciones de R. Carlos
Otra jugada que en este Madrid aparece ya como un automatismo adquirido. En cada incorporación de Beckham por la derecha, Roberto Carlos siempre asoma por el pico del área buscando su perfil de disparo. Lo hizo ante el Olympique (gol) y frente al Valencia (no salió).