Yo digo Raúl Romojaro

Posición de predominio

Raúl Romojaro
Redacción de AS
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Alonso ha vuelto a dar un puñetazo en la mesa. Y con razón. Nadie se explica (a mí me lo preguntan y no sé muy bien qué decir) cómo el equipo Renault puede favorecer a Trulli cuando su compañero español ya ha demostrado sobradamente su superioridad. Por eso Fernando alza la voz hasta un tono poco habitual en esta Fórmula 1 del glamour y la diplomacia (¿o se dice hipocresía?). En la escudería le alaban y presumen de fichaje, pero luego olvidan quién les ha dado su la única victoria de esta temporada. Tranquilos, yo sí me acuerdo: Fernando. Y como el corazón y el espíritu del asturiano son los de un ganador, se le llevan los demonios con esas fantochadas.

Pero las protestas de Alonso tienen, además de carácter reivindicativo, una lectura mucho más trascendental. Dice a sus jefes cosas que no muchos se atreverían y lo hace a la cara, por derecho, con luz y taquígrafos. ¿Un loco? No, ni siquiera un valiente, sólo un hombre que cree en su talento, que confía en sus posibilidades. Cuando a tu puerta llaman los más grandes, las razones para aguantar injusticias o miserias se esfuman al mismo tiempo que lo hace la ilusión y la paciencia. Fernando Alonso ya tiene la certeza de que nunca, mientras lo necesite, le faltará un volante entre las manos. Y no será, seguro, el de un Minardi...

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