"Quizá sea el final de la mala suerte"


Al igual que en el Tour 2002, otra vez de amarillo por una contrarreloj por equipos.
La ONCE siempre hace muy bien esta contrarreloj, donde todos nos entregamos, sin guardar nada. Quizá ese concepto de equipo y esa sincronización es lo que nos hace ganar a otras escuadras con mejores contrarrelojistas.
¿Van a defender el maillot desde el primer día?
Nosotros venimos a ganar la Vuelta y debemos controlar la carrera, pero otros también. Supongo que no nos volveremos locos por mantener este amarillo, aunque eso será una decisión de Manolo Saiz.
¿Se acabó la mala suerte?
Quizá sí. Empezar una Vuelta de amarillo siempre es ilusionante. Ha sido un año malo para mí y para el equipo. Espero que esto sea el comienzo de una racha diferente.
¿Por qué ha hecho un gesto de enfado al cruzar la meta?
He decidido sprintar de lejos en la última recta, pero se me ha hecho larguísima y he perdido algún segundo. Me he enfadado conmigo mismo.
¿En qué ha cambiado este Igor con aquél que se vistió de líder el primer día en 1999?
Sobre todo en que el Igor de ahora tiene más experiencia, que fue lo que me faltó entonces. Aquello fue una sorpresa y lo de ayer era más previsible.
¿Cómo valora la actuación de los equipos rivales?
Banesto ha obtenido un gran resultado y dará mucha guerra. El US Postal estuvo donde se esperaba. El Bianchi, sin embargo, lo ha hecho peor de lo previsto, pero el día malo se lo ha llevado el Fassa Bortolo.
¿Qué ocurrirá hoy en el primer contacto de montaña?
Supongo que la etapa irá muy rápida, que el Fito se subirá a gran ritmo y que habrá nerviosismo, pero no creo que haya una batalla grande, porque en los primeros días siempre hay miedo y dudas.
Noticias relacionadas
Usted está sancionado en Francia y esta Vuelta pasa por allí. ¿Teme algo?
Ya, cualquier cosa... A ver, yo me dedico a dar pedales y no quiero más quebraderos de cabeza. Ni me quiero descentrar, ni pensar en esa etapa. No sé qué puede pasar, pero espero que nada, porque esto es la Vuelta a España.