Ciclismo | Tour

La quinta leyenda

Lance Armstrong se coronó ayer como el quinto ciclista que suma cinco victorias en el Tour de Francia. El próximo año amenazará el récord absoluto.

<b>CUATRO POR CINCO...</b> Veinte victorias en el Tour son las que suman estos cuatro ciclistas de leyenda: Hinault, Merckx, Armstrong y el español Miguel Indurain.
Actualizado a

Me imagino a Armstrong, dentro de un mes, en el cuarto de estar de su casa tratando de explicar a Kristin la importancia del sexto Tour, la mayor proeza alcanzada por un ciclista, nunca me perdonaría no haberlo intentado. La imagino a ella preguntando ¿y yo qué?, ¿y los niños?, recordándole la reciente separación, ahora es el sexto y luego será el séptimo, no grites o los despertarás, Lance estás agotando los milagros y ya sólo que te queda una vida, la tuya, la nuestra.

Me imagino que Armstrong correrá el próximo Tour y será el último que dispute. Tendrá 32 años y se presentará en la salida mejor preparado que nunca, acompañado de su flamante equipo, tal vez estará Basso entre ellos. Sin embargo, ya no despertará en sus rivales el miedo de antes. Ullrich llegará con menos kilos y más kilómetros; Beloki, con el pagaré que le extendió el destino. Junto a ellos, Mayo, que estrenará equipo y director ambicioso, y Zubeldia, que estrenará responsabilidad.

Gesto de ansiedad. Falta un año todavía, pero no resulta difícil imaginarlo. Cuando Armstrong estaba ayer en el podio no tenía cara de despedida, es más, parecía algo ansioso, no se sabe si por terminar o por empezar de nuevo. Esta vez no subió con Kristin y los niños, no me pidas que corra yo también en bicicleta, debió decirle ella un día. En el viaje hasta París, Armstrong se mostró más relajado, brindó con champán, se fotografió con los ganadores del resto de maillots (Virenque salió muy guapo y muy flamenco) y durante el circuito por los Campos Elíseos circuló arropado por sus compañeros, que cambiaron su uniforme habitual por otro más festivo (luego dicen de Cipollini). Si estaría tranquilo Armstrong que no le importó quedarse cortado en meta y perder 15 segundos con Ullrich y Vinokourov. Fue como invitarles a chupitos.

Justo antes, en el sprint más prestigioso, Jean-Patrick Nazon (líder en la tercera etapa) se impuso al resto de especialistas. Cooke rebasó por un milímetro a McEwen y le arrebató el maillot verde. De Freire, ni rastro: vi gente correr y no estaba él.

Noticias relacionadas

El único español en el podio fue Carlos Sastre, pues su equipo, el CSC, ganó la general por conjuntos. También subió el ibanesto Menchov, premiado como el mejor joven. Si se tienen en cuenta las cuatro etapas logradas, la actuación española ha sido buena, algo menos si nos referimos a la ambición por alcanzar objetivos mayores, nula en cuanto se nos rompió el trocánter y el radio.

Muy cerca del escenario, jugaban las gemelas de Armstrong con su hermano Luke, sin hacer mucho caso a su padre, es lo que dice Kristin, te quedas tan delgado que ni te reconocen. Sólo uno más, sonríe Lance, y luego te llevo de vacaciones a Atenas, a que veas los Juegos...

Te recomendamos en Polideportivo