La ONCE no esperaba perder tanto
"Ellos van aprendiendo y nos han metido demasiado tiempo", dice Saiz.


Era una derrota anunciada, pero no por ello menos dolorosa. El día anterior, Manolo Saiz y Joseba Beloki repitieron con insistencia que "el US Postal es este año el favorito". El pronóstico fue acertado, pero falló la calculadora. "Creo que estaremos más o menos igualados", había dicho entonces el técnico de la ONCE. "Quizá hemos perdido demasiado tiempo", fueron sus palabras de ayer.
El ONCE-Eroski pasó durante el día por distintos estados de ánimo. Por la mañana, durante el calentamiento, el entorno intentaba ser realista. "Quizá este año tengamos que conformarnos con ser cuartos", apuntaba el médico, Pedro Zelaya. "Las bajas de Igor Galdeano y Abraham Olano se notarán mucho", decía el mánager, Pablo Antón.
La moral cambió cuando en el km 44, la ONCE aventajaba en 6 segundos al US Postal. En la meta, la Cadena SER preguntaba a Beloki si se veía de amarillo. "Vamos a esperar. Pero si no es hoy, ya vendrá", contestó. En el fondo, el equipo del cupón empezaba a saborear el triunfo. Se enclaustraron en el autobús para ver el final en la televisión. Pero en el km 59 se acabó el sueño. "El US Postal adelanta a la ONCE en 18 segundos", sentenció Radio Tour.
Ya al final, Saiz, siempre ambicioso, no se conformó con el resultado a pesar de que lo había anunciado. "Estoy contento por el rendimiento de los ciclistas, pero triste por no haber ganado. Llevando el mejor tiempo hasta el kilómetro 44, quizá la diferencia ha sido demasiada".
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La historia. Eso sí, Saiz sacó el orgullo de la factoría ONCE y se agarró a la historia, a esas victorias obtenidas en 2002 y 2000, precisamente por delante del US Postal. "Pese a la derrota y sin tener a Igor Galdeano y a Olano, hemos seguido demostrando que tenemos tradición en esta especialidad y que somos capaces de seguir haciéndolo bien".
A Manolo también se le escapó una frase marca de la casa: "Lo que ocurre es que los demás también van aprendiendo...". Y recordó, ahora con resignación, que la historia también trajo derrotas: "Otra vez hemos sido segundos". Como en 2001, como en 1995, como en 1993... La tradición es de sonrisas y lágrimas.