Entrevista Del Bosque

"Sinceramente, les han fallado las formas conmigo"

Vicente del Bosque nos recibe en su casa. Es la primera entrevista para AS desde que ya no es entrenador del Madrid. Estos días ha recibido muchas muestras de cariño. Le han llamado todos sus jugadores, con algunos hasta ha llorado. Sus ojos siguen muy tristes, pero la vida sigue y Vicente busca un lugar donde ser feliz y triunfar.

<b>QUEIROZ</B>. "No tengo elementos para enjuiciarlo, pero su carrera es brillante".
Carmen Colino
Editora Jefe de Eventos deportivos
Editora jefe de Eventos Deportivos. En AS desde 1996, de ellos 22 años en la sección del Real Madrid siendo responsable de la misma desde 2006. Dos años en redes sociales y ocho de responsable de Verticales y Actualidad. Vicepresidenta de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid. Colaboradora de El Chiringuito de Pedrerol, Atresmedia.
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¿Qué tal ha pasado la semana?

Bien, un poco triste. Ha sido romper una vida de 35 años, que aunque ya sabía que el puesto de entrenador tenía término, he sido muy sensible. He dormido bien y estoy tranquilo, orgulloso de mi proceder desde que llegué hasta ahora que me separo del club.

Suena fuerte eso de separarse.

No es fácil asimilar esto. Es una situación en la que nunca he tenido ningún parón. Siempre ha sido una cosa continua. He pasado de meritorio a profesional. Luego he tenido responsabilidad en la Ciudad Deportiva y, por último, como entrenador.

¿Le ha sorprendido el cariño que ha recibido de la gente?

Mucho, ha sido extraordinario allá por donde he ido. He recibido mucho afecto, la gente estaba dolida y así lo tengo que decir. En cualquier sitio que he parado me lo decían. Aunque nunca he estado en el papel de primer actor, he notado que estaban de acuerdo con mi estilo. La gente que hemos salido del club somos de la cantera. Le hemos dado cuatro años al Madrid que, con nuestras lagunas y limitaciones, han sido años de paz y de éxitos.

¿Cree que han fallado las formas?

Sí, creo que sí. Sinceramente. Han fallado las formas y me hubiera gustado más de calor. Es duro llegar a las diez y media de la noche al Bernabéu, caminar solo por el pasillo porque me esperaba Jorge, sin ninguna secretaria, no había nadie más. Es duro salir del estadio de noche, enterarme de mi marcha en la televisión, saberlo tan tarde aunque ya lo intuía y luego las manifestaciones.

¿Qué manifestaciones?

Hablo por orden cronológico. Primero las del señor Sánchez. Estuvo muy desafortunado, es un brillante orador, pero desafortunado en lo que dijo. Jorge le rectificó, pero dentro de su ignorancia en temas futbolísticos estuvo patético. Y también estuvo mal el presidente en sus intentos de justificación, han sido muy malos. Y lo digo porque hay que ser respetuoso con el pasado, un pasado reciente, que aunque les pese a alguno es bastante bueno.

¿Qué esperaba en el adiós?

No sé como se tendría que haber hecho. Tampoco digo que hubiera que poner la banda de música, pero sí he echado de menos un pelín de calor. Luego tuve una conversación con el presidente, trató de convencerme de que siguiera en el club, pero le he dicho que no. Les hago un favor no estando ahí.

¿Cómo es su relación con Florentino?

Siempre he tenido buena relación con el presidente aunque hayan tratado de enfrentarnos. Ha sido un buen presidente para el Madrid, ha marcado un estilo, pero en este caso estoy muy dolido por las justificaciones y por supuesto que se lo he dicho a él.

¿Qué sintió cuando Florentino dijo que notaba síntomas de agotamiento?

No sé quien ha percibido lo del agotamiento. Lo más importante es que los roces y los problemas en el vestuario en estos cuatro años han sido mínimos. En otras circunstancias el entrenador tendría que entrar de lado al vestuario y nosotros siempre entramos con la cabeza alta. Mantuvimos una buena disciplina, pero no impuesta. Ha sido con paciencia, desde la razón y con libertad. Nadie ha estado atemorizado y ha funcionado. Ha habido palabras vacías, otras no. Han sido producto o consejo de alguien que en asuntos técnicos no creo que estén preparados para decir nada. Son gente profana para hablar de asuntos tácticos y técnicos.

¿Su librillo es tradicional?

Se han dicho varios términos que no me han gustado. Lo de la tecnificación es un asunto mal empleado. Nosotros apostamos con una empresa para acumular datos y hemos conseguido perfiles de rendimientos de la mayoría de jugadores y ese ha sido un trabajo hecho en la oscuridad. Pero cuando no se da publicidad a ciertas cosas, parece que estás caduco. La modernidad, la tecnificación, el entrenamiento y el librillo son términos que se han utilizado y me han dolido. El discurso de la modernidad lo conozco. Hace cuatro años cuando desaparecimos de las categorías inferiores también se empleó algo parecido, se dijo que se iba a hacer una revolución y eso se ha convertido en una involución. En lo del modernismo han estado muy poco afortunados...

Se le acusa de no ser táctico.

No me he apartado de la filosofía del club nunca. Nuestro juego era alegre y ofensivo. Intentamos potenciar eso. Y el público lo ha entendido y ha llenado el estadio. Es la mejor prueba de afecto al club, lo demás es verbo y literatura. Fíjese que Florentino me decía: "Vicente, cuando tomas una decisión y das tantas explicaciones lo que has hecho no está bien" Y otra reflexión muy atinada: "Las cosas que funcionen no las cambies". Son dos cosas que las tengo apuntadas porque han sido una guía para mí.

¿Sigue pensando que la alineación de Turín no le ha pasado factura?

Sería lamentable que toda esta gente que habla de proyectos cuestione a un entrenador por un partido. Sería lo contrario del proyecto, la improvisación. Yo no me he separado nada del proyecto del Madrid, de los valores... Y se lo he ido diciendo muy suave a los jugadores. Y no me he apartado del proyecto Zidanes y Pavones porque creo en él y creo en la justicia de la plantilla. Había Zidanes, Pavones y otros jugadores a los que tampoco podía fallar por darles privilegios a los canteranos.

Y lo de la mano dura...

Hemos dado libertad, pero no ha habido libertinaje. Ha habido respeto.

Sí, pero la gente se preguntaba porque dejaba a los jugadores ir a tantos viajes...

Yo no lo he permitido, me he enterado que estaban rodando un anuncio después. El permiso se lo daba el club. También me achacan lo de las concentraciones. Yo que pensaba que no concentrarnos era un síntoma de modernidad. Le digo que no me he dejado manejar. Decían que era dócil, pero no he tenido intervencionismo desde arriba. He sido disciplinado y he impuesto mis ideas.

¿Ha pensado que todo lo que pasó la noche de la Liga también influyó?

No lo entiendo. Era un momento grande y notaba una cierta frialdad. Como si no nos interesara. No la hemos disfrutado, ¿cómo es posible eso? Bueno los jugadores sí compartieron con el público su alegría en La Cibeles. Pero ha sido un desastre. Y anda que el asunto de Hierro... Por mucho que haya metido la pata, que la habrá metido, casi siempre ha sido en defensa del equipo. No olvidemos que ha tenido una trayectoria de la leche, 14 años de historia, ha sido de los grandes, por una gilipollez... Que querían subir a Cibeles, es equivocado. Qué no hayan querido dar una vuelta al campo... eso es una gilipollez, eso se suaviza. Nosotros hemos tenido conflictos más grandes en el vestuario y los hemos llevado con dulzura y educación. Hemos buscado la unión del grupo siempre.

En la Junta Directiva se dijo que tenía que haber parado la revolución...

Cuando yo llegué ya se había producido. Una vez que se acabó el partido me aislé. No participé ni en el champagne, ni en la fiesta. Cuando llegué a la cena, alguien me dijo: "Se ha preparado una de miedo". No estuve presente...

¿Le han llamado los jugadores?

Me han llamado todos. Con algunos no he podido hablar por la emoción. Dicen que les tenía que haber dado palos, pero con las educación y las buenas formas se gana más. El palo está en desuso. Es bueno que una plantilla tenga sentimientos hacia un entrenador. Con mis errores, soy respetado en el mundo del fútbol. No he tenido conflictos con nadie y he representado bien al Madrid.

Y lo paradójico es que buscaban un entrenador de perfil bajo, precisamente de sus características.

Si, es verdad y lo dijeron hasta para el baloncesto, cosa curiosa. Uno ha salido por malos resultados y otros por buenos. Los dos entrenadores hemos salido zumbando.

¿Qué le parece Queiroz?

No tengo elementos para enjuiciarlo. Su carrera es brillante. Su paso por la Federación portuguesa, muy buena. Seguro que es como a todos a los que nos gusta el fútbol. Querrá investigar lo que es mejor para la convivencia y tendrá la templanza para llevar a un equipo de élite.

¿Por qué puerta se va?

He salido bien, por donde tenía que salir. He tenido mucho reconocimiento. Es cierto que se debe respetar el pasado, todo lo que ha pasado por el club. Desde Di Stéfano, pasando por Amancio o cualquier otro jugador.

¿Se ha dado cuenta de que el fútbol no se acaba en el Madrid?

No, aún no. Estoy muy confuso de lo que será mi futuro. Me hablan muchos sitios. Cada uno me da una versión distinta de lo que será mi futuro. Aún me siento confundido. Además, siempre he tenido una fecha para volver en mi vida. Nunca he estado en el paro. El día 24, el 18, el 15, el 12 de julio era una fecha para volver, ahora no la tengo...

¿Volverá al Madrid algún día?

Es difícil, pero no puedo cerrar ninguna puerta. El fútbol da muchas vueltas, eso lo sé yo.

¿Se le han saltado muchas lágrimas?

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Unas cuantas. Al hablar con jugadores o empleados, me ha afectado mucho. He percibido una corriente de estima muy grande, impensable.

Gracias entrenador y suerte.

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