Gil ordena la venta de su parte del club
Quiere desvincularse completamente del Atlético y le ha pedido a su hijo Miguel Ángel que encuentre un comprador para sus acciones

Jesús Gil ya tiene asumida su decisión de dejar el Atlético. Incluso ya ha delegado en su hijo Miguel Ángel para que encuentre un comprador para todo su paquete accionarial. No desea que se le vincule más con la entidad. Se le nota cansado, aunque ayer estaba contento por el triunfo de su partido político en las elecciones de Marbella.
Hoy mismo tiene la intención de estar en la capital de España, después de tres semanas de campaña política. Su intención con vistas al Consejo de Administración del miércoles es reunirse primero por la mañana con sus hijos y posteriormente trasladar su decisión de dejar el club, dejar de ser presidente y desvelar que tiene la intención de vender todas las acciones que tiene en la actualidad.
Sobre el 95 por ciento de las acciones del club, que están embargadas por la Audiencia Nacional, Jesús Gil señala: "La gente no debe olvidarse que sigo siendo el dueño de sus derechos políticos, mientras que lo que tienen los tribunales es el apartado económico. También pongo a la venta las que tengo del pequeño accionariado, en el que tengo la mayoría. No pondré problema. Mi hijo será el encargado de ver la oferta mejor". Jesús Gil no quiere entrar en mayores profundidades sobre el club y está convencido de que tampoco el grupo Alternativa Atlética va a ser la solución para los problemas económico que tiene el club. No obstante, no dudaría un instante en ayudar a su hijo en las posibles soluciones que pudiera encontrar. Su intención es tomarse un descanso en lo referente al Atlético y dedicarse a atender sus negocios personales.
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Duda en ir al Calderón para presenciar el derby
Hasta Jesús Gil se encuentra tan desenganchado del apartado futbolístico que al parecer ahora está dudando muy seriamente en acudir a presenciar el partido contra el Real Madrid del próximo domingo 15 de junio. En un principio deseaba que fuera su última presencia en el Vicente Calderón pero ahora quiere evitar todo tipo de problemas. Si al final se le convence no descarta irse a la grada y no estar presente en el palco. Es un partido especial para él, que durante su gestión se ha identificado como antimadridista, pero quiere evitar que haya cualquier tipo de problemas y que los aficionados en caso de que haya una derrota, la vayan a tomar con él y sea la figura a la que dediquen toda clase de insultos. Por lo tanto, al día de ayer su deseo era ver el partido tranquilamente por televisión, ya que según confesaba a AS ahora mismo se aburría con todo lo referente al fútbol. Gil no cambia de opinión.
