Primera | Valencia 1 - Real Madrid 2

Mordisco a la Liga

Ronaldo, genial, marcó dos goles. Guti, enorme. El Madrid gana merecidamente y presiona a la Real

Ronaldo le ha marcado ya siete goles al Valencia en los cuatro partidos en los que se ha enfrentado (tres con el Madrid y cuatro con el Barça). Con los dos tantos que logró ayer en Mestalla, Ronaldo ya lleva 19 en esta Liga.
Actualizado a

Si es que se tiene que ir a Mónaco todas las semanas, de fiesta, achuchadito por Serena Williams (de ellos saldría una raza superior que dominaría el mundo), porque a este muchacho no hay que darle masajes, hay que abrazarle, quererle sin condiciones, nadie regaña a un peluche del oso Baloo. Fue la semana ideal para Ronaldo, se entrenó dos días, hizo sol, le entregaron un par de premios y conoció a Arnold Schwarzenegger. Su sentimiento lúdico de la existencia es extraordinario y está íntimamente ligado a su don, que no es exactamente jugar al fútbol, sino resolver los problemas que plantea el juego, marcar goles.

Ronaldo consiguió dos tantos y culminó la hazaña que necesitaba el Real Madrid para merecer la Liga. Ahora podrá ganarla o no, pero el triunfo en Mestalla le iguala a la Real Sociedad en valores morales. Ya no es un equipo que juega silbando. Ahora juega mordiendo, porque sólo de esa forma era posible derrotar al Valencia y vencer a Mestalla.

Pero no ganó el Madrid por exquisiteces futbolísticas. No fue de esos encuentros. Fue un partido de empujones y el Madrid ganó empujando, luchando muchísimo, sin permitirse un respiro. Cómo sería que bajó Ronaldo muchas veces y cómo se pondría el asunto que al final se quedó abajo Raúl, que a falta de inspiración se puso a achicar agua: esa capacidad de sacrificio, siendo tan bueno, es la que le convierte en un futbolista único.

En cierto modo, el Valencia fue presa, además de Ronaldo, de esa histeria victimista que se ha instalado en el club cuando se nombra al Madrid. Ese estado de nervios alcanzó a los jugadores y los hizo ansiosos, contagiados por una grada que lo protestaba todo. Y todo ese afán hizo que el Valencia fuera mejor en la primera parte, pero le acabó por descomponer cuando Ronaldo marcó el segundo.

Seguramente los locales se consolarán ahora con una mano de Michel Salgado en el área (que fue) y con un fuera de juego en el primer tanto de Ronaldo (que no fue), pero estos choques tan grandes no se deciden por esas pupas. Y el Valencia no supo rematar al Madrid cuando pudo. En este sentido colocar a Vicente por la derecha fue un error táctico, porque limitó al equipo a las llegadas de Fabio Aurelio por la izquierda y de todo el que quisiera por el centro.

Porque el Madrid sigue jugando en plan "living la vida loca". Por eso se parte en dos: los que suben y los que se cortan. Y eso lo aprovechó Aimar. Hasta que Del Bosque consiguió hacerle entender a Flavio que la única razón por la que estaba en el campo, incluso en el mundo, era controlar al argentino.

Pero ayer fue de esos días en que la virtud se sobrepone a los defectos. Y en las virtudes tuvo mucho que ver Guti, majestuoso, suficiente para mover al equipo, rápido, inteligente, profundo, fundamental. Su nueva posición (acierto de Del Bosque) ya no es una solución de emergencia, es una revelación que se debe mantener, venga quien venga.

Noticias relacionadas

El segundo tanto de Ronaldo llegó tras un maravilloso pase con el exterior del pie de Figo, que también le puso el primero, el portugués es más cosas que un siete. En esa jugada que digo, el brasileño controló, burló a Cañizares y marcó. El gol fue una definición de sí mismo. Y fulminó al Valencia, que desde entonces atacó como los equipos sin cabeza. Y en el bombardeo que siguió el Madrid fue creciendo y creciendo, hasta que se le puso cara de campeón de Liga, porque a este conjunto que lo tiene todo sólo le falta la prueba del sufrimiento prolongado y ayer la superó, si bien es cierto que ayudó la entrada de Pavón por los achaques del viejo capitán.

La Liga adquiere una nueva dimensión: ya no ganará el más regular, lo que suele ser una tristeza, sino el mejor. Lo que es más preocupante para la Real es que quedan sólo tres partidos y veo imposible que el Madrid, ya puesto, deje de mirar a su presa.

Te recomendamos en Polideportivo