Segunda | Sporting - Getafe

Cobas dirigirá a un Sporting necesitado

Maceda pierde a Samuel, pero podrá contar con Pulido

<B>UN DÍA CLAVE</B>. Maceda cree que es el partido más importante.
Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

El Sporting busca tranquilidad en la clasificación, para lo que, a falta de seis jornadas, precisa tres puntos. Después de tres derrotas consecutivas, que sembraron un relativo desconcierto, los gijoneses tienen el punto de mira en ganar al Getafe para disipar todo tipo de dudas y acercarse al límite de la permanencia de forma inmediata. Dada la idiosincrasia demostrada por el equipo en las últimas temporadas, meterse en zona de problemas podría crear una obsesión perjudicial para el futuro del equipo.

En el seno de la afición se espera una compensación por parte de la plantilla, después de las tres derrotas cosechadas, sobre todo la sufrida en el Carlos Tartiere, que aumentó la decepción por el pobre papel ofrecido por los rojiblancos.

Maceda se encontró a última hora con la baja de Samuel, a quien una amigdalitis le impide ser titular, como estaba previsto. El centrocampista ya se cayó de la lista en varias ocasiones por diversos motivos, después de haber superado una complicada lesión de espalda, por un problema en una vértebra, De momento, Cobas será la alternativa, aunque no está para aguantar un partido completo, según el técnico. Una complicación que salvó Maceda fue la de Pulido, quien está recuperado para jugar, mientras que las obligadas bajas de los sancionados Tasevski y Pablo serán cubiertas por Alegre y Segovia, fuera de sus puestos naturales.

Los rojiblancos afrontan el tramo final cansados después del esfuerzo realizado esta temporada, sin que, por otro lado, se logre colaboración deportiva para encontrar una solución a los graves problemas financieros.

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El delantero gijonés Juanele, que actualmente pertenece al Zaragoza, estuvo ayer de visita en las instalaciones de Mareo. El ex rojiblanco se desplazó al Principado de Asturias aprovechando un permiso, ya que no fue convocado para el partido de su equipo ante el Xerez, al haber tenido un problema gástrico durante la semana. El ariete zaragocista, formado en el Veriña y el Sporting al que abandonó en 1994 al ser traspasado al Tenerife, añora las instalaciones de Mareo, aunque ayer señaló: "Todavía me queda otra temporada de contrato con el Zaragoza y, desde luego, quieren que la cumpla".

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