Moré busca salvarse en un estadio maldito
El Valladolid ha perdido en cinco de sus seis últimas visitas

El estadio Ruiz de Lopera no es un campo que se le dé excesivamente bien al Valladolid. Si se observa la estadística de los últimos años, se comprueba cómo, salvo la victoria lograda en la temporada 99-00, el Valladolid no ha sacado tajada del moderno recinto verdiblanco. El último triunfo llegó en la víspera de Navidad de 1999. Con Manzano de entrenador y la noche en la que Javi Jiménez debutaba en Primera División. Un solitario gol de Caminero le daba a los vallisoletanos su primer triunfo de esa temporada fuera de casa.
El resto de resultados en el horizonte reciente es un desastre. Un total de doce goles encajados en cinco partidos en los que el Valladolid no hizo ni un solo tanto. 2-0 en las temporadas 2001-02, 98-99 y 96-97 y 3-0 para el Betis en la 95-96 y en la 97-98. Es, pues, el Ruiz de Lopera un estadio en el que los blanquivioletas no han obtenido casi fruto de manera reciente.
Distinto fue lo ocurrido en los primeros enfrentamientos de la década de los noventa. En la campaña 94-95, el Valladolid ganó por 1-2. En la 92-93, en un partido correspondiente a Segunda División, el resultado fue de empate a dos. Ese año, el Valladolid acabó por ascender mientras el Betis lo haría en la temporada siguiente. Y en la campaña 90-91, llegó el único empate a cero de la época reciente.
El equipo de Moré no lo va a tener, por tanto, nada fácil ante un Betis que no ha respondido a las expectativas que creó su gran juego a principio de temporada. Los sevillanos necesitan el triunfo para mantener sus opciones europeas y reconciliarse con una afición disgustada tras los últimos resultados.
Si logra la victoria, el Valladolid sellaría de manera brillante la permanencia en Primera División por décima temporada consecutiva. El logro se puede calificar como un gran éxito para un club que arrastra muchos problemas económicos.
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