Ciclismo | Décima etapa

Simoni arrebata el rosa a Garzelli

Gilberto atacó de lejos y se enfundó la maglia de líder por dos segundos, en un gran día de Zaballa

<b>ESPECTÁCULO.</B> Por fin se vio una gran etapa en el Giro: respondieron los ciclistas y acompañó el paisaje.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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Los dos malditos continúan su mano a mano. Gilberto Simoni, ganador del Giro 2001 y expulsado el año pasado por un positivo con cocaína, pegó un efectivo zarpazo a Stefano Garzelli, ganador del Giro 2000 y expulsado el año pasado por un positivo con probenecida. Vidas paralelas. Ambos corren esta edición con afán de revancha. Pero sólo puede vencer uno. Ayer, Simoni le arrebató la maglia rosa a Garzelli por 2 segundos. El duelo no cesa.

Cuando los corredores se lo proponen, ¡qué bello es el ciclismo! Ayer había terreno para mover la carrera. Sólo hacía falta que alguien aceptara el órdago. Y lo hizo Simoni. El capitán del Saeco lanzó un ataque lejano a 38 km, en un repechón que precedía al último de los cuatro puertos del día. El trazado era ideal para emboscadas. Y el equipo del líder acabó emboscándose a sí mismo.

El Vini Caldirola trabajó toda la etapa para controlar una escapada de 16 ciclistas, entre los que se habían metido dos españoles, Tino Zaballa (¡vaya Giro se está marcando!) y Patxi Vila. En ese grupo no había nadie realmente preocupante. Pese a ello, la escuadra del líder se obsesionó con que la fuga no cogiera más de cuatro minutos. Y se pegó tal paliza que cuando Garzelli necesitó de verdad al equipo, se había quedado más solo que la una.

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Casi a la par del ataque de Simoni, en el grupo de fugados arrancó Zaballa. ¡Bravísimo! Gilberto fue remontando a los escapados, uno a uno, hasta que encontró a su compañero Bertagnolli, que le hizo de puente hasta la meta. Otros dos se le pegaron como lapas: Arvesen, posterior ganador de la etapa, y Tiralongo. El cuarteto cazó al cántabro del Kelme. La situación era ideal. Pero Zaballa, por desgracia, se descolgó a pocos metros de la cima del último puerto. De haber aguantado un pelín más, Tino habría luchado por el triunfo. Pero se desfondó y ya no pudo enlazar.

Mientras, un solitario Garzelli intentaba hacer amigos, pero prácticamente sólo encontró a Casagrande (¿para qué le ayudó si son rivales?), Totschning, Belli... Al final, Simoni le arañó 26 segundos más 8 de bonificación y se puso líder por sólo 2. Y Stefano rajó: "No sé por qué casi nadie tiraba si podían ganar la etapa". Pues porque la maglia rosa eras tú, majo.

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