Garzelli se venga y pega el primero
Aitor González cedió 9 segundos en el repecho final de un kilómetro


Stefano Garzelli tenía más de una razón para brindar anoche con champán en la cena. Hace un año, el varesino abandonó el Giro con lágrimas. Un positivo con probenecida, cuando vestía la maglia rosa, le mandó a casa. Luego estuvo a punto de dejar el ciclismo. Pero no lo hizo. Al contrario, se volvió más fuerte en la desgracia. Tras cumplir una suspensión de nueve meses, el ahora líder del Vini Caldirola reapareció el 24 de abril en el Giro del Trentino ganando la etapa inicial. Era su primer aviso. Ayer dio otro.
Curiosamente, Garzelli también ganó el año pasado en la tercera jornada del Giro. Igual que ayer. Fue en Lieja. Aquel triunfo ya no figura en su palmarés, porque tras su descalificación pasó a Francesco Casagrande, precisamente el mismo que ayer acabó segundo. Y también el mismo que perdió el Giro 2000 ante Garzelli. La historia se repite. La vida le ha dado otra oportunidad a Stefano.
Pero el triunfo de ayer no sólo tuvo el sabor de la venganza. Deportivamente, Garzelli también dio un importante golpe moral a sus rivales. La llegada estaba situada en un repecho de un kilómetro al 8% de pendiente. Ideal para un ciclista rápido y potente como Stefano. El italiano se impuso con tal fortaleza, que incluso metió dos segundos a Casagrande y Simoni. Y siete a Pantani. Y nueve a Aitor González, Frigo, Tonkov y Rumsas. Si a esto se añaden los 20 segundos de bonificación, el día le salió casi redondo.
A Stefano sólo le faltó la maglia rosa. La culpa fue de un grandioso Alessandro Petacchi, que no sólo aguantó el repecho con los mejores, sino que se permitió acabar tercero y cazó ocho segundos de premio extra. Gracias a ello, el sprinter italiano podrá conservar el liderato hasta que el sábado llegue el Terminillo.
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¡Qué contradicción! El Fassa Bortolo preparó la llegada con tanto ímpetu para Petacchi, que descolgó a sus líderes de la general: Frigo y Aitor. El español no entró con los favoritos, pero no hay alarma. Ya dijo que llegaba un poco corto de preparación. Irá a más.
Y dos cosas más. El marrullero McEwen volvió a escena para intentar lavar su imagen atacando en un descenso a 10 km, y el Kelme siguió con una gran combatividad y se metió en dos cortes con Riera, primero, y Alexis Rodríguez y Zaballa, después.