Kjelling anima la Liga hasta el fin
El Barça sólo empató en León y es el Ciudad Real el gran beneficiado
No fue un partido más. Fue uno de los grandes encuentros de la Liga, con dos protagonistas estelares, Nagy en el inicio, cuando parecía que sentenciaba para el Barça; y Kjelling después, cuando amagaba con dar el triunfo al Ademar. Al final, un empate que no le sirve a ninguno: al Barça, porque tendrá que jugarse el título en la pista del Ciudad Real (con perder por un gol le valdría); y al Ademar, porque para acabar tercero tiene que puntuar en Pamplona ante el Portland.
El choque fue tremendo, con el Barcelona lanzado, con el Ademar con arrestos para no irse del partido cuando el rival se iba con cuatro goles de renta en un choque sin miramientos, con sangre en el parqué de seis protagonistas.
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Sin embargo, cuando el Ademar tomaba el mando (26-24), Masip (golpe fortuito) le rompía la nariz a Julio Muñoz y el Ademar se resentía en la recta final de la falta de su cerebro titular, obligado a jugar 10 minutos con Kjelling de central.
Con todo, el Barcelona tuvo que empatar a 29, y al Ademar le quedaron 14 segundos para intentar el triunfo. Pero ese minuto final, tras un encuentro intenso y plagado de incidentes, fue cuanto menos extraño: cuando al Barça iba acelerado, los árbitros paraban el reloj; cuando era el Ademar el que gozaba de la opción de desequilibrar, prefirieron descalificar a Skrbic y dejar a los leoneses sin tiempo para ganar. Un detalle sin importancia.
