?Lobos? italianos con piel de cordero
Dan al Madrid de favorito pero se ven en la final de Manchester


La Vecchia Signora llegó a Madrid a eso de las dos de la tarde, con una hora de retraso, con aires de grandeza y una pose victimista más que sospechosa porque muchos de ellos ya se ven en Manchester el 28 de mayo, aunque no lo digan abiertamente. Vestidos con traje oscuro, algunos con gafas de último modelo, como Del Piero, o con un gorrito de lana, caso de Buffon, o Thuram con gafas de intelectual o incluso el look principito valiente de Nedved. Aparecieron en la terminal uno y declinaron hacer declaraciones. Los últimos en subir al autobús fueron los tres sancionados: Montero, Tacchinardi y Davids. Han venido todos por hacer grupo.
La Juventus está alojada en el hotel Villamagna, el mismo que eligió el Manchester cuando jugó en Madrid. Comieron nada más llegar y, mientras los futbolistas descansaban, Moggi, director general de la Juve, se dedicó a jugar al póker, partida que continuó por la noche después de la cena. Por cierto, la relación de la Juventus con la superstición es alucinante. El equipo se ha traído a un cocinero que dice que trae buena suerte, aunque no les hará la comida. Moggi ha viajado con un amigo porque cuenta que con él a su lado no pierde nunca ni en el terreno de juego ni en las cartas y, además, ha viajado un tal Graciano que nunca falla en Delle Alpi y que el club le ha pedido que viaje a Madrid por pura superstición. Pero el colmo de todo es que el equipo se ha traído su propia agua mineral, además de tarros de miel y limones naturales que tienen ya colocados en el vestuario.
Noticias relacionadas
Por la tarde, los italianos probaron el césped del Santiago Bernabéu. Sólo presenciaron el entrenamiento la Prensa y los familiares llegados de Italia (por cierto, se alojan en el Palace). Lippi los tuvo hora y media entrenándose, como si fuera un día más y terminó la sesión afinando la puntería en los disparos de faltas.
Todos los directivos desplazados a Madrid no perdieron detalle de nada, hasta se enteraron en primera fila del rifi-rafe entre Lippi y Del Piero por una disparidad de criterios. El técnico paró el entrenamiento y estuvo explicándole al delantero italiano lo que quería de él. Por cierto, Buffon ya sabe que Casillas quiere cambiarle su camiseta en el partido y por supuesto ha dicho que a él también le apetece tener la del madrileño. Será otro de los duelos de la noche, sin duda.