Ciclismo | Sancion

La ONCE irá a los tribunales por Igor

El equipo sigue argumentando que no ha incumplido el reglamento de la UCI

<b>SUEÑO Y PESADILLA.</B> Igor Galdeano fue líder en el Tour de la polémica.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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Ya está el lío montado. El ONCE-Eroski avisó ayer en una nota que se reserva el derecho a emprender acciones legales contra los responsables de la filtración de la noticia de la suspensión de seis meses que el Consejo de Prevención y de Lucha contra el Dopaje (CPLD) ha impuesto a Igor González Galdeano, por dar una tasa de 1.360 nanogramos de salbutamol (que se comercializa como Ventolín) en un control antidopaje del pasado Tour.

Cada parte esgrime sus razones. La ONCE recuerda que Igor es asmático y que tiene un certificado que le autoriza a usar este producto para combatir su alergia. "En su libreta de salud, los permisos van firmados por un médico del Ministerio francés. Cumplimos la normativa", explicó Manolo Saiz. Efectivamente, la Unión Ciclista Internacional (UCI) ya explicó en julio que, según su reglamento, "no existe el caso Igor". Ayer no se quiso pronunciar, pero lo hará en próximos días para apoyar al equipo español.

En la otra parte está el CPLD, un órgano gubernamental francés que tiene poder sancionador en su territorio, que ha interpretado que a partir de 1.000 nanogramos el salbutamol tiene efectos anabolizantes y, en consecuencia, debe considerarse positivo. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA), enfrentada con la UCI, también apoya esta tesis. Y el Tour, ni chicha ni limoná, prefiere mantenerse al margen "del debate de expertos". La carrera se rige bajo el reglamento UCI, pero en Francia. Y ahí está la clave del problema.

Tanto el CPLD como la AMA llevan tiempo sospechando que existe un uso fraudulento de los certificados médicos. El diario Le Monde publicaba ayer que el porcentaje de asmáticos en el pelotón (un 30%) es muy superior al de la población (7%).

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Los presuntos defectos de forma embrollan más el asunto. Pablo Antón, mánager de la ONCE, aseguró ayer que "ni el corredor, ni el equipo, ni la Federación Española, ni la UCI, ni el CSD han recibido notificación oficial de la sanción. Ni tampoco ningún comunicado anterior para poder defenderse". El CPLD, por el contrario, dice en su sentencia que envió "dos cartas certificadas y dos simples al corredor los días 3 y 5 de enero" y añade que Igor "se abstuvo de presentar sus alegaciones". El galimatías ya roza lo kafkiano con el hecho de que la sentencia está fechada el 24 de marzo. Ha pasado un mes.

La ONCE espera la intermediación de la UCI y el Gobierno español para que el conflicto se resuelva e Igor Galdeano pueda disputar el próximo Tour de Francia. Pero la cosa tiene mala pinta.

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