20.000 aficionados gritaron "Nunca Mais"
En el descanso se abrieron las puertas del estadio. Los Ultras Sur no acudieron al partido por Galicia


Unas 20.000 personas se dieron cita en el Santiago Bernabéu para presenciar el partido entre el Real Madrid y el combinado gallego en favor los afectados por la catástrofe del Prestige. En el descanso se abrieron las puertas del estadio y al final del choque la cifra inicial se incrementó con unas 3.000 personas más.
38 autocares llegaron desde Galicia. Más de 1.500 niños gallegos poblaron las zonas cercanas al palco presidencial con banderas del Nunca Mais. Al grito de ese eslogan fueron recibidos los dos equipos cuando saltaron al terreno de juego. Fiesta, goles, y alguna que otra reivindicación en favor de los pescadores gallegos que fueron escuchadas por los políticos que presenciaron el choque. En el minuto 30 del encuentro los más jóvenes, la mayoría de ellos voluntarios que retiraron chapapote en las playas más afectadas por el vertido de fuel, hicieron la ola para paliar el frío y animar a los dos equipos.
No hubo lectura del discurso que Amancio iba a pronunciar. El ex jugador gallego del Madrid prefirió que los protagonistas fueron de la fiesta de anoche fueran los jugadores.
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Los más aplaudidos en el Bernabéu fueron Raúl y Roberto Carlos. Quizá la gente entendió el esfuerzo que realizaron por la causa gallega al estar en el Bernabéu. Los dos fueron los primeros cambios del Madrid.
El partido terminó convirtiéndose en una fiesta por todo lo alto y el hermanamiento entre las aficiones de Madrid, Celta y Depor fue total. Destacó anoche la ausencia del grupo Ultras Sur. El aspecto vacío del lugar especialmente habilitado para ellos saltaba a la vista desde cualquier parte de la grada.