Apareció Villa
El Guaje contrarrestó, con un magnifico lanzamiento de falta, los dos goles que había marcado el madridista Congo

Una aparición de Villa sirvió para desequilibrar un encuentro que había tenido fases vibrantes, con incertidumbre en el marcador. El Levante llegaba a Gijón con la necesidad de sumar un triunfo que le mantuviera en las posiciones de ascenso, y el Sporting necesitaba la victoria para no verse acosado por los rivales que están en zona de descenso.
El equipo levantino salió con más tensión en el juego, ante un rival que parecía agarrotado por las circunstancias extradeportivas. Pero el panorama cambió en la primera llegada de los rojiblancos a la zona de Rafa. Un extraordinario pase vertical de Juan lo aprovechó Villa para dar una asistencia a Lozano que culminó en gol.
El partido cambió. El Sporting se asentó ante un rival que se dedicaba a lanzar muchos balones al área local, en busca de algún remate de Amato o Chota, quienes mantenían una pelea particular con Cristian y Pulido. No faltaron las jugadas polémicas. Una caída de Amato ante Pulido, en un intento de remate, pasó inadvertida para el árbitro, así como un empujón a Pulido, en un doble remate de los rojiblancos al larguero de Rafa.
Al Sporting le bastaba tener tranquilidad y presionar a un rival que no daba la sensación de ser uno de los aspirantes al ascenso. Maceda tuvo dos contratiempos en la primera parte, con las lesiones de Lozano y Juan. El salmantino apenas pudo entrar en juego después de inaugurar el marcador. La solución fue Rubén, sin modificar el dibujo táctico del equipo. Poco después fue Juan quien pidió el relevo. La entrada de Alegre provocó que Sastre se adelantara y Pablo cambiara de banda, aunque en la izquierda se mueve con menos agilidad.
La decoración cambió en el descanso. El Levante salió mucho más fuerte, con la intención de ganarle terreno a su rival y buscar la forma de llevarse el partido, que ganó en vistosidad.
El efecto Congo. El conjunto de García Cantarero pasó a ser el dominador de la situación, pero sin claridad en las llegadas. Además, llegó el segundo tanto gijonés, en un contraataque por la banda derecha, con centro de Sastre, que Pablo remató con la colaboración de Félix. El técnico levantinista hizo un cambio que sería determinante, al dar entrada a Congo. El colombiano empezó a crear complicaciones en la defensa gijonesa, a la vez que el Levante intensificaba el lanzamiento de balones al área. Este estilo de juego creó algún nerviosismo, porque Valencia no tenía ayer su tarde.
El primer tanto de Congo sembró desconcierto en las filas locales, mientras que el Levante apretaba el acelerador a tope para remontar. Los rojiblancos dispusieron de ocasiones espectaculares en contraataques, pero con el equipo demasiado retrasado, Villa quedaba muy aislado para luchar contra todo, incluido el árbitro, que empezó a dar un recital de desconcierto.
Otro despiste de Valencia facilitó el empate, en otro remate de Congo. El partido se había nivelado inesperadamente, aunque Villa, al lanzar una falta, sorprendió a la zaga visitante, se reencontró con el gol y firmó la primera victoria local de la segunda vuelta en El Molinón.
EL DETALLE
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