Una caída de Freire cambió la clasificación
Di Luca ganó la etapa y es nuevo líder


Oscar Freire sufrió ayer una caída a 600 metros de la meta, en pleno sprint de la sexta etapa de la Tirreno-Adriático. Pero que no cunda la alarma: "Tranquilos, estoy bien... De hecho, me estoy encontrando más fuerte que nunca en esta carrera. El problema es que no me acompaña la suerte", dijo el doble campeón del mundo por teléfono a AS. El cántabro sólo tiene un ligero golpe en un dedo de una mano y rasguños en un antebrazo. El sábado estará en la Milán-San Remos con sus elevadas opciones intactas.
"Yo iba justo detrás de Luca Paolini, cuando éste tocó su rueda delantera con Danilo di Luca y tuvo que echar pie a tierra. Eso provocó mi caída. Entonces Paolo Bettini, que iba a mi estela, también tuvo que parar. Yo he sido el único que se ha ido al suelo", explicó Óscar Freire.
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La caída provocó que Bettini, que era el líder, y su compañero Paolini, que estaba segundo en la general, llegaran a la meta a 20 segundos y perdieran sus opciones en la general. Los dos italianos se quejaron de que se les contabilizara el tiempo, cuando el accidente se había producido en el último kilómetro. La razón es que la etapa acababa en un repecho y, por lo tanto, estaba considerada como llegada en alto.
"A mí también me parece una decisión injusta, estoy de acuerdo con Bettini y Paolini. Creo que el tiempo perdido no debería ser contabilizado, porque está claro que, de no haber existido la caída, todos hubiéramos llegado con el mismo crono", apuntó Freire, quien cedió 2:04 minutos.