Birmingham 2003 | Roberto Parra

La eterna promesa del mediofondo español

El atleta manchego, campeón del mundo en sala en el 96, ha sorprendido ha propios y extraños con su buen rendimiento en el 1500 hace dos semanas.

<b>REZUMA CLASE.</b> Es el Óscar Freire del atletismo español. En todos los sentidos.
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Desde que Roberto Parra dejó la posta de salida desierta en la primera ronda clasificatoria de los 800 metros en los Juegos Olímpicos de Atlanta, allá por el 96, ha llovido mucho. Antes de eso, un golpe fortuito con la puerta lateral de una furgoneta le dejó una rodilla hecha trizas poco después de haberse proclamado campeón del mundo en pista cubierta.

Sólo ahora, siete años después de que le señalasen como el nuevo Sebastian Coe en el panorama internacional, se ha recuperado totalmente. Y en ello tiene que ver su último destino para entrenar, por ahora, Soria, tierra a la que llegó hace unos tres años. Allí, con Rafa Pascual (entrenador de Cacho, Antón y Reyes Estévez) parece haber conseguido su mejor forma desde que despuntase.

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Pero no ha resurgido en el 800, prueba de la que casi nunca ha dejado de ser campeón de España a pesar de su maltrecha recuperación, si no en el 1500 quinientos, en el que sorprendentemente, con un entrenamiento con menos cantidad y calidad de lo que suele ser habitual, en el que ha compaginado carrera y bicicleta (sacrilegio en cualquier manual de entrenamientos de mediofondo).

Sólo el destino, pues de pequeño siempre soñó con ser especialista de la prueba reina del atletismo (junto con el maratón), le ha llevado a realizar el mejor crono mundial hasta el momento: 3:34:66. La medalla de oro está dentro de sus posibilidades, con el permiso de Juan Carlos Higuero.

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