Vega-Arango seguirá al frente del club
José Fernández se limitará a respaldar al actual Consejo con sus acciones.

Manuel Vega-Arango seguirá al frente del Consejo de Administración del Sporting después de la Junta General de Accionistas del club gijonés que se celebrará mañana, en la que el actual presidente ostentará la mayoría del capital social representado en la sesión, que se celebrará en los salones del Hotel Jovellanos, a las 18:00.
José Fernández, máximo accionista del Sporting, cederá la representación de sus acciones al equipo de Vega-Arango, pero sin querer involucrarse en ningún asunto relacionado con el club gijonés. José Fernández avaló un crédito en el mes de noviembre, con el que se pusieron al día el pago de los salarios, además de haber puesto unos 10 millones de euros (sobre 1.660 millones de pesetas) entre préstamos participativos y avales. El único requisito que pone José Fernández es que se le reconozca la deuda, para lo que está dispuesto incluso a ceder sus títulos.
El orden del día tiene dos puntos: la fijación del número de componentes del Consejo de Administración, cese y nombramiento, y el nombramiento de auditores. Respecto al actual equipo de dirigentes, se registrará la baja de Faustino González Alcalde, quien, por motivos personales, deja el Consejo. Debido a que el número de consejeros será de cinco, queda pendiente de nombrar un nuevo dirigente, lo que podría demorarse para después de la celebración de la junta. Con Vega-Arango, seguirán Antonio Veiga, Mariano Fernández Prendes y Amador Yenes.
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Los actuales dirigentes figuran en el Consejo de Administración en representación de empresas, de las que el ex presidente Juan Arango, socio de José Fernández y apoderado de algunos de sus negocios, es administrador único. Esta figura cambiará, ya que los consejeros quedarán nombrados con todas las consecuencias, sin tener que depender de Arango, quien queda desvinculado del club.
La crítica situación económica de la entidad gijonesa, que arrastra una deuda superior a los 24 millones de euros, sufrirá un cambio de política, con reducción drástica en el capítulo de gastos. Además de una sustancial rebaja en el presupuesto de las fichas de la primera plantilla, el recorte afectará a los equipos filiales, en los que se prescindirá de varios técnicos, y habrá menos inscritos en competición.
