Dúo galáctico
La pareja atacante Manel-Villa firmó la merecida victoria sportinguista y desequilibró el sistema defensivo pepinero.

El dúo compuesto por Manel y Villa resultó letal en Butarque, para encauzar la merecida victoria del Sporting en el campo pepinero. Desde que el balón empezó a rodar, la posición de Villa entre líneas, con libertad de movimiento, y la movilidad de Manel fueron factores que le complicaron la existencia a los centrales del Lega.
El conjunto local aplicó un estilo de fútbol directo, en el que buscaba alguna falta en las inmediaciones del área, a la espera de la efectividad de Lawal, o con balones al área, con la intención de que el buen juego de cabeza de Webo tuviera alguna repercusión.
Sin embargo, Enrique Martín, a quien el Sporting le amargó su cumpleaños, no contaba con la solidez de la defensa gijonesa para anular sus intenciones, además de contar con más sentido en el centro del campo, zona de la que se adueñaron Borreguero y Cobas, para sorprender con sus acciones ofensivas. Cada vez que llegaba el balón a Villa había una sensación de peligro en la nerviosa zaga blanquiazul.
El partido lo animó el valenciano Lizondo, con un rosario de equivocaciones que llegaron a exasperar a Maceda, muy contestatario con su paisano desde el principio.
Las ocasiones para marcar fueron de los gijoneses. El Leganés se retiró al descanso con un único disparo que Valencia desvió acrobáticamente, en un lanzamiento del local Villa, mientras que Raúl tuvo más trabajo y varios sustos, aunque antes del descanso no se modificó el marcador, pese a que Manel tuvo una oportunidad de oro en un pase vertical de Juan, en el que ajustó en exceso el lanzamiento.
Si en el primer tiempo faltó puntería, tras el descanso se clarificaron las cosas para los gijoneses, más superiores. El conjunto de Maceda mantenía el desequilibrio provocado por Manel y Villa, quienes protagonizaron otra ocasión muy clara antes de dar paso el primer tanto, con los mismos protagonistas, que dejaron en evidencia a la zaga local.
Con un total dominio rojiblanco, el partido parecía decidido. El Leganés se resistía a darlo por perdido, pero sus únicas opciones de empate fueron una lejana falta de Lawal, que dio en la base del poste derecho de Valencia, y un cabezazo de Clotet, que dio en el larguero, con reclamación de falta previa que le costó la segunda amonestación a Maceda. Poco después, Fede Bahón corta otro avance de Villa y también se va del campo.
Con un gol de ventaja y un jugador más, el Sporting se dedicó a administrar el control del balón con sentido, para escondérselo a su rival. El partido se clarificó más todavía para el Sporting con el segundo tanto, en una jugada personal de Villa, que Óscar, en su intento de despeje, da en el jugador langreano y el balón acaba en la red de un desesperado Raúl.
Lizondo puso el colofón a su tarde de despropósitos con la equivocada expulsión de Óscar, quien fue amonestado por un agarrón de Darmon a Villa en un contraataque gijonés.
Los últimos minutos fueron de fiesta rojiblanca en Butarque, con un Leganés entregado, al que le pesaba en exceso la desventaja de dos goles y, sobre todo, estar con nueve jugadores ante un rival que imponía su superioridad técnica.
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La afición lo festejo a lo loco
Los numerosos seguidores sportinguistas que dieron colorido rojiblanco a Butarque celebraron el final del partido a lo loco en la grada de Butarque.
