Ciclismo | Vuelta a Valencia

Martín Perdiguero se hace escalador

El madrileño ganó la etapa reina en el Alto del Campello.

<b>POLIFACÉTICO.</B> El columnista de AS demostró ayer que es más que un velocista.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
Actualizado a

Miguel Ángel Martín Perdiguero pertenece a una raza de ciclistas que últimamente prolifera en el pelotón: la del llorón. El jefe de la banda se llama Óscar Freire, un hombre que cuanto más se queja, más y mejores carreras gana. Y al madrileño de San Sebastián de los Reyes le pasó ayer algo parecido en la etapa reina de la Vuelta a la Comunidad Valenciana, donde se impuso a los escaladores en el Alto del Campello.

Perdiguero llevaba toda la carrera dando el latazo con la misma cantinela: que si "estoy gordo", que si "sólo llevo 3.000 kilómetros", que si "en la única carrera que he disputado en Malaisia me dediqué a hacer turismo", que si "este invierno no me he cuidado", que si "tengo calambres"... Daban ganas de darle un pañuelo o de hacerle accionista de la empresa Kleenex.

Perdi había estado dos días puesteando (como dice él mismo en jerga ciclista). El miércoles se clasificó tercero en Villajoyosa y el jueves acabó cuarto en Puerto de Sagunto. Y ayer, cuando nadie daba un duro por él, salió de la nada para imponerse a los tres hombres que hoy coparán el podio final: Dario Frigo, líder y virtual ganador de la ronda; David Bernabéu, un valencianista con apellido merengue que hoy se subirá al segundo peldaño del cajón; y Javier Pascual Llorente, que mantiene la forma que le hizo ganar la Vuelta a Andalucía y acabará en tercera posición.

Noticias relacionadas

Perdi es más sprinter que otra cosa, pero no sube mal. Basta con recordar aquel lanzamiento que le hizo a Roberto Heras en La Covatilla en la pasada Vuelta a España. Ayer, entre lagrimita y lagrimita, se quedó en las primeras rampas del Campello. Pero luego se dijo: "Vamos a sufrir un poco, que sólo quedan dos kilómetros". Y empezó a remontar, y a remontar, ¡y a remontar! Y cuando se quiso dar cuenta estaba encima del podio repartiendo besos a las azafatas. ¡Tan mono él, con esa medio melenita que se ha dejado y con el maillot de cebra diseñado por Mario Cipollini!

Por cierto, al Rey León se le vio un par de kilómetros en cabeza del pelotón acelerando el ritmo en las cercanías del puerto. ¿Estaría lanzando a Perdi o luciendo el modelito arcoiris?

Te recomendamos en Polideportivo