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Tyson no llenará La Pirámide de Memphis

Está en declive y cobrará una bolsa de ‘sólo’ cinco millones

<b>SU LADO MÁS AMABLE.</B> El púgil estadounidense se hace más cercano cuando está con su hijo Miguel.
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Mike Tyson tiene una nueva imagen y con su tatuaje por encima de la ceja parece un héroe enmascarado de tebeo de aventuras. El esperpento y la farsa rodean al ex campeón del mundo que esta noche pelea en La Pirámide, en Memphis, contra Clifford Etienne para demostrar que la paliza que recibió en este mismo cuadrilátero hace ocho meses de los puños de Lennox Lewis no ha terminado con su carrera.

A los 36 años, la carrera de Tyson se aproxima a su fin sin que el público preste demasiada atención. Ayer por la tarde todavía quedaban muchas localidades libres en La Pirámide, el coqueto pabellón de Memphis donde juega Pau Gasol al baloncesto. Y Showtime, la cadena que retransmitirá el combate por televisión, admitió que los espectadores no han mostrado mucho interés en ver al ex campeón del mundo por la pequeña pantalla.

La falta de espectadores en los graderíos y ante la televisión no parece desanimar a Tyson, que considera este combate con Etienne "una pelea muy importante para mi futuro". En el que está en juego una pelea con Evander Holyfield y una revancha con Lennox Lewis, el campeón del mundo.

El ex campeón debe impresionar en el combate con Etienne, el Rinoceronte Negro, que aprendió a pelear en una cárcel de Louisiana donde estuvo 10 años por robo a mano armada. En sus 26 combates disputados, Etienne tiene un palmarés de 24 victorias con una derrota y un nulo. De sus triunfos 17 los ha logrado por KO, aunque sus puños no son conocidos por hacer daño.

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Tyson ha vuelto a demostrar que aún es capaz de atraer la atención de los espectadores por razones erróneas. El lunes aseguró que se retiraba del combate molesto por la bolsa de cinco millones de dólares que recibirá, una de las más bajas de su carrera.

El martes se enfadó cuando leyó que su contrincante decía que la espantada era un signo de que su cabeza no le iba. Y el miércoles enseñó su tatuaje de héroe de novela de aventuras: "Aún no han visto nada porque no está terminado y queda mucho por hacer".

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