"Freire ganará la Copa del Mundo"
Erik Dekker, vencedor de ese título en 2001, afirma que su nuevo compañero "tiene todo para liderar las clásicas"

Baja de la caravana del Rabobank con una sonrisa burlona que le cruza el rostro de lado a lado. "¿Puedo hacerle dos preguntas, señor Dekker?", fue la solicitud inicial del periodista. "De acuerdo, sí. ¿Cuál es la segunda cuestión?", responde entre carcajadas el ciclista holandés. Un par de minutos antes, Óscar Freire ya había puesto en alerta al entrevistador sobre la peculiar forma de ser de su nuevo compañero de equipo: "Erik tiene una tremenda pedrada en la cabeza, es un cachondo, muy simpático... Ya verás, ya".
Erik Dekker es una estrella del ciclismo, pero se comporta como un adolescente travieso a pesar de sus 32 años y sus diez temporadas en activo. Tras ser plata olímpica en Barcelona-92, por detrás del desaparecido Fabio Casartelli, el holandés pasó a profesionales y, con altibajos, construyó su brillante historial: 56 victorias, entre ellas cuatro etapas en el Tour, las clásicas de San Sebastián 2000 y Amstel Gol Race 2001, y la general final de la Copa del Mundo 2001.
Entre risas, Dekker afronta la primera pregunta: "¿Qué opina usted de Freire?". Y su respuesta, ya en serio, es un elogio interminable: "Es un gran ciclista, rápido, ha ganado dos Mundiales... Como persona es agradable, divertido... Su fichaje vendrá muy bien para el equipo Rabobank".
Desde que ganó su primer Mundial en 1999, Freire corre con una fijación: convertirse en el rey de las clásicas ganando la Copa del Mundo. Dekker, que ya tiene ese triunfo en su palmarés, no duda de que el español lo conseguirá en breve. "Óscar ya está preparado para triunfar en la Copa del Mundo. Incluso en esta mismo campaña, ¿por qué no? O en la próxima. Estos años ha ganado experiencia en pruebas como Flandes o Lieja. Tiene esa competición en las piernas".
"¿Una tercera pregunta, señor Dekker?"... "Good, good"... El periodista dispara: "¿Apoyará usted a Freire en la Copa del Mundo?". Y Erik vuelve a contestar sin titubeos: "Intentaré transmitirle toda mi experiencia en las clásicas y le ayudaré en todo lo que pueda".
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Óscar Freire, por su parte, también lo tiene claro: "Hasta que se cayó el año pasado en la Milán-San Remo, Dekker ha sido uno de los mejores. Tuvo dos temporadas impresionantes (se refiere a las 2000 y 2001). Agradezco sus palabras y creo que vamos a entendernos bien. Habrá carreras y situaciones suficientes para el lucimiento de los dos. Somos compatibles y nos complementamos".
Museeuw, Bartoli, Bettini y...
Erik Dekker es el cuarto ganador de la Copa del Mundo con quien coincide Óscar Freire en el mismo equipo. Cuando llegó al Mapei en 2000, allí corrían Michele Bartoli (1997 y 1998) y Johan Museeuw (1995 y 1996). En su día, ambos lanzaron el mismo pronóstico que ahora hace el holandés: "Freire ganará la Copa del Mundo". En aquel equipo ya militaba Paolo Bettini, quien obtuvo el título el año pasado. ¿Qué ha aprendido Óscar de todos ellos? "Al principio siempre te fijas, pero luego vi que aprendes más de las situaciones de las carreras que de un corredor concreto. La experiencia es la mejor escuela".