Centenariazo
Deplorable partido del equipo rojiblanco, que se suicidó ante un Recreativo que siempre se defendió con sentido y orden.

Al final el Atlético ha jugado tanto a no hacer nada de fútbol, que ayer tiró por la ventana el único recurso que tenía para intentar que el año del Centenario pudiera ser ilusionante a la afición. Se van de la Copa ante el colista de Primera, que solamente vino a defenderse, eso sí con mucho orden y una seguridad enorme que les dio el paso con todo merecimiento. Los rojiblancos se ahogaron en todos sus defectos del año y han regalado la machada onubense de hacer historia al pasar por primera vez a las semifinales de la Copa. Chapeau.
El Atlético salió con toda su artillería pesada y un ataque de responsabilidad que le atenazó durante el primer tiempo. Querían evitar el Centenariazo y darse un homenaje de autoestima. Luis apostó por la gente que había brindado el mejor fútbol de la temporada ante la Real. La prueba fue un fiasco. El Recreativo de salida asustó con su buena disposición de dos barreras, en especial la de cinco hombres en el centro del campo, y se fue encontrando a gusto conforme iba viendo la escasez de ideas de los rojiblancos. Nada de nada en los cuarenta y cinco minutos iniciales. Incluso no aprovechaban las facilidades que los visitantes daban en el juego aéreo.
Tres rematitos de José Mari y dos de Luis García fueron el único arma que exhibió el Atlético. Albertini estaba desaparecido, Correa no era el enganche apropiado y pese a la insistencia de las bandas no había remate. Los de Alcaraz tampoco entraban en la trampa de la contra y no cedían terreno con facilidad. El ambiente frío de las gradas se traslada al campo y la ansiedad se iba apoderando del Calderón. Un primer tiempo como para olvidar. El Atlético estaba demostrando una impotencia absoluta a la hora de crear algo de fútbol. Una dura lección para sus aficionados que ya se olían algo y no quisieron estar presentes en este suicidio futbolístico.
Ordenado
El fútbol siguió siendo el gran ausente de toda la noche. En el segundo tiempo el partido fue un monólogo. Acoso y derribo del Atlético y defensa numantina del Recreativo. Mucha gente en ataque, Luis sacó a la desesperada a Javi Moreno, pero la realidad es que Luque no sufría nada. Albertini se marcó un derechazo de salida rozando el poste. Luego los onubenses, siempre sólidos y seguros en la defensa, dieron un susto en un golpe franco de Viqueira con adorno del Mono Burgos que provocó algún desmayo. Los madrileños estaban como un flan y su recurso era colgar balones sobre Luque. Impotencia.
El problema era que el juego madrileño era de encefalograma plano. Las genialidades del Niño no existían, parece en crisis después de llevarse muchas portadas después del Deportivo, y solamente Javi Moreno era el que parecía una luz en el desierto con sus aperturas.
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Lamentable fueron los minutos finales. Nadie jugaba para nada. Hasta Luis se arrinconó en su banquillo ante el desastre que estaban viviendo sus hombres. Hacía años que no hacían un partido tan nefasto. Un auténtico suicidio y luego que no se extrañen que el presidente salga enfadado por estos espectáculos. Ahora al Atlético le queda el único recurso de luchar en la Liga por evitar algún disgusto de última hora, léase descenso.
Marca histórica del Recre
El Recreativo consiguió ayer por primera vez en sus más de cien años de historia clasificarse para las semifinales de Copa, toda una machada.
