El Niño de oro
Portentosa actuación de Fernando Torres, que impuso su ley para que un buen Atlético superase a un Depor conservador.

El Niño es un lujo para el fútbol. Fernando Torres marcó las diferencias y permitió que las aguas se tranquilicen el el Calderón. Su gol es para guardar en vídeo y encima dio la asistencia a Correa para sentenciar a un Deportivo que jugó mucho pensando en explotar las virtudes de Makaay.
El Atlético salió como una moto y en el primer minuto ya se encontraba con el golazo de José Mari. La gente de Luis era la de las grandes ocasiones. Están enrabietados. El Deportivo, que había sacado al trivote de Irureta, Duscher, Mauro y Sergio para controlar el balón sin agobios, no acertaba a comprender lo que pasaba.
Los rojiblancos estaban al límite de sus posibilidades. No obstante, una cantada de Burgos permitió a Makaay restablecer la igualada. Emerson y Albertini eran los dueños de la parcela central, Luis García se iba de Scaloni y José Mari sabía rematar con peligro. Los gallegos tenían en Makaay y Diego Tristán sus mejores valores. El sevillano lanzó un derechazo a palo que hizo temblar el Calderón. El partido tenía color madrileño, que estaba jugando según habían pensado en la pizarra. Juanmi volvió a lucirse en una mano providencial en volea de Luis García. Los rojiblancos daban su mejor imagen de la temporada, con un fútbol bonito y preciosista que merecía mejor suerte. Sus bandas eran dos cuchillos, con el aderezo de un Niño que inventaba cuando le llegaba una pelota en condiciones.
Estrella
Con la marcha de Emerson, los rojiblancos bajaron el pistón de la velocidad y el Deportivo comenzó a sentirse más a gusto en el campo. En otro pase en vertical hacia Makaay, el holandés lanzaba al palo cuando había superado al Mono Burgos. El balón ya no tenía color madrileño y la gente de Irureta se iba creciendo. No obstante, Luis García, Albertini y José Mari tuvieron el gol en sus botas pero Juanmi y Donato estuvieron muy atentos. Había una lucha igualada.
Noticias relacionadas
Cuando se enfilaba la recta final del partido, El Niño asumió los galones de mando y se sacó de su chistera la victoria atlética. Su segundo tanto es un prodigio al alcance de los elegidos. Tras irse de sus marcadores, se sacó desde la línea de fondo un zurdazo colocado que entró por un ángulo inverosímil. En pleno éxtasis, otro salida explosiva de Fernando y asistencia magistral a Correa que lleva la locura al feudo rojiblanco. Era la confirmación de una victoria que se necesitaba con urgencia.
Albertini se lesionó y con Nagore los rojiblancos ganaron en seguridad defensiva. El Mono se sumó a la fiesta y salvó dos tiros envenenados de Tristán y Makaay. La noche fue de fiesta para el Atlético. Hasta Jesús Gil no pudo presenciar esta sabrosa victoria, ya que se tuvo que retirar del palco en el segundo tiempo cuando todavía había tablas en el marcador. El fútbol español tiene que estar de enhorabuena. Fernando Torres es un joya que cada día está más maduro. Un partido que no se olvidará ya que el Niño regaló a la gente acciones de genio.
