"Tenía la mosca detrás de la oreja"
Operado con éxito

Pasó por el quirófano el jueves por la tarde y el viernes a la hora de comer ya estaba de vuelta en Vitoria.
Sí. Así son las cosas en la clínica CEMTRO de Madrid. Todo va muy rápido y hay un ir y venir continuo. Pero yo pienso que esto es lo mejor para mí. Así ya estoy en casa y me dedico a la recuperación, que es lo más importante.
Le dieron anestesia epidural porque usted quería presenciar la operación en todo momento, ¿no?
Exacto. Ya lo había hablado con el doctor Guillén y con el médico del Alavés y lo único que debíamos tocar era el menisco. Debido a un desgaste de todos estos años también tengo afectado el ligamento cruzado anterior, pero lo mejor era dejarlo como estaba porque, si había aguantado hasta ahora, no tenía sentido arriesgarse.
¿Le quitaron mucho menisco?
Según tengo entendido, todavía me queda un poco, pero sí se han llevado un trozo bastante grande.
¿Cuándo decidió que la mejor opción era la de operarse?
Hace unas semanas la rodilla se me encasquilló y, aunque no me dolía, estaba claro que iba a ser complicado aguantar. En el partido de Copa contra el Murcia hice el gesto definitivo y tomé la decisión de ir directamente a Madrid sin pasar por Vitoria ni por la concentración del equipo en Sevilla. Ya no podía permitir que siguiese bloqueada.
¿Cuándo tiene previsto volver a jugar con el Alavés?
Eso sí que lo tengo claro. Sólo cuando me vea en condiciones de hacerlo y la pierna me dé confianza.
Además del menisco, también le echaron un vistazo a la otra rodilla operada hace año y medio.
Sí. Tuve una triada en la rodilla derecha y, por lo que me comentaron ayer, esa rodilla tiene mucha estabilidad.
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¿Ha temido por el final de su carrera?
No, aunque en algunas ocasiones sí tienes la mosca detrás de la oreja. Pero el doctor Guillén, que para mí ha sido como un segundo padre, siempre le ha quitado importancia a mis problemas por muy graves que parecieran. Es un fenómeno.