De preparador físico a ganar un Mundial como entrenador

Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

Trotamundos incansable, de ideas fijas, Carlos Alberto Parreira no ha cambiado gran cosa desde que arrancó como técnico de Ghana en 1968. Venía de unos cursos de preparador físico en las escuelas del Chelsea y el Tottenham. Luego acabaría cerca de casa, en el Fluminense en 1974. Veinte años más tarde alcanzó la gloria con el título del mundo de Brasil en Estados Unidos. El Brasil de Parreira, de Romario-Bebeto en ataque, pero también de Mazinho-Dunga-Mauro Silva en el centro del campo. Arrancó el mundial con Raí pero desde cuartos de final le quitó para incrustar a Mauro Silva como tercer mediocentro, conviene no olvidarlo. "El reloj de Brasil estaba parado en el 70" declaró a El Gráfico poco después de aquel Mundial. Ayudante del preparador físico Admildo Chirol, al principio se le consideró más un tipo preparado para cuidar físcamente a los jugadores que para hacer alineaciones y tácticas. Sus experiencias más exóticas fueron con Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, a los que clasificó para los Mundiales del 82 y 90, respectivamente. Cuatro años más tarde le devolvió la corona mundial a Brasil tras veinticuatro sin ganarlo. "Aquel equipo no perdía mas de veinte balones", suele decir para recordar aquel triunfo.

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