Yo digo Alfredo Relaño

El talento, el juego directo y la dinámica

Alfredo Relaño
Importado de Hercules
Actualizado a

Van Gaal ya pone juntos a Riquelme, Saviola y Kluivert. Dios se lo premie. Más alegría hay en el cielo por un pecador arrepentido que por cien justos que hacen penitencia. Lo hizo en la segunda parte en Leverkusen y resultó. Pero lo hizo ayer en Anoeta y no resultó. ¿Por qué la diferencia? Pues porque no es lo mismo. Con todo el respeto que merece el equipo de la aspirina, no tiene nada que ver con nuestra Real Sociedad ni en juego, ni en estado de forma ni en fe. Como no tiene nada que ver la Bundesliga con nuestro campeonato, que encabeza precisamente la Real.

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Pero hay algo más: Van Gaal pone a los buenos, pero luego les exige un juego demasiado directo, que no les va. Jugadores así son ideales para elaborar, para distraer por aquí y resolver por allá, para mezclar juego. El fútbol como engaño, no como ataque frontal y previsible. Pero Van Gaal los quiere haciendo algo para lo que no están dotados, por más que en Leverkusen, en estado de necesidad y ante un rival menor, sí fueran capaces de darle la vuelta al partido. El siguiente paso de Van Gaal, ahora que ya les pone, deber ser dar más libertad al talento. Lo otro llega solo.

Lo otro es lo que Menotti llamaba la dinámica, la velocidad de acción. No tiene que estar basada esencialmente en la velocidad física de los jugadores, sino en su velocidad mental y en su confianza en los compañeros, que produce sincronización entre los desmarques y los envíos. Eso llega cuando hay buenos jugadores que se sienten a gusto. Cuando van conociéndose, aprendiendo a buscarse y a encontrarse. Pero lo primero es que sean buenos y que jueguen a gusto. Como ocurre en la Real Sociedad, el mejor ejemplo posible de la dinámica entendida como la entendió Menotti.

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