Dudas atosigantes
Ya estamos donde queríamos estar. Sería de pusilánimes no ambicionar nada más que el sosiego que transmite esa cómoda posición en la zona media de la tabla, pero creo que la mayoría nos conformaríamos este año del regreso a las mieles de Primera con consolidarnos en la categoría poniendo, eso sí, las armas a punto para batallas que seguro vendrán. No pugnar por los puestos de privilegio nos compensa con el hecho de no estar abocados al vértigo del descenso. Es en este purgatorio donde tenemos que alimentar las esperanzas de venideras empresas.
Noticias relacionadas
Para ello habrá que resolver de una vez por qué la dificultad en materializar las ocasiones de gol que creamos es directamente proporcional con las facilidades que nuestra complaciente defensa da al rival. Tendremos que terminar memorizando un once que represente en el césped tantos pacientes anhelos. Esperemos que el nombre del Atlético deje de figurar en turbios sumarios judiciales. Por pedir, hasta me gustaría dejar de escuchar exabruptos malsonantes a Luis y que nos regalara la fina ironía que dan los años y la inteligencia.
Dudas atosigantes que pueblan el plácido presente que vivimos. Tenemos atemperada la ambición o mejor dicho, sólo la estamos alimentando. Las cosas únicamente llegan cuando tienen que llegar.