Yo digo Alfredo Relaño

Cuando unos corren y los otros no...

Alfredo Relaño
Importado de Hercules
Actualizado a

Seis meses largos lleva el Madrid sin ganar un partido de Liga fuera. Y los que quedan. Cuando un equipo corre y otro no, no hay distancia técnica que salve eso. Cuando un equipo pone entusiasmo y el otro no, el partido tiene una dirección. El Racing jugó con entusiasmo y además jugó bien. No tiene nombres grandiosos pero tiene jugadores interesantes, veloces de piernas y de pensamiento. Salieron dispuestos a ofrecer lo mejor de sí mismos ante el más especial de sus posibles rivales. Todos metidos en el partido, todos los minutos, en todas las zonas.

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Enfrente, el Madrid certificó una vez más que andando se puede dar la vuelta al mundo, pero no se puede ganar un partido de fútbol. Entre el virus FIFA y la falta de ganas de la mayoría, el equipo fue siempre un par de zancadas por detrás del Racing, que les resultó mucho mejor de lo que esperaban. Así que el Racing ganó bien y no sólo eso. Puso en solfa muchos de los valores más reconocidos del Madrid: la magia de Ronaldo, Helguera como central, la fuerza de Makelele, el valor de Cambiasso, la infalibilidad de Zidane y hasta el sentido común de Del Bosque.

Y voy con Munitis. Para mí, claro que debía jugar. Esas cesiones condicionadas me parecen esencialmente antideportivas, y si se recogen en cláusulas deberían considerarse tales cláusulas nulas de pleno derecho. No se puede reforzar un equipo con hombres que pueden jugar contra todos los demás menos contra uno mismo. Eso es alterar el buen sentido deportivo de la competición y es inadmisible. Lo hacen muchos, lo hace el Madrid con el Valladolid, sí. Pero está mal hecho. Estuvo bien que jugara Munitis. Era lo justo. Y eso le dio un atractivo más al partido.

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