Ciclismo | Mundial

Cipollini segó la rueda de Freire

Los recuerdos de Óscar, combinados con las imágenes de televisión, confirman que el contacto fue con Mario

<B>CIPOLLINI NO PIERDE BAZA</b>. Mario Cipollini no desperdicia la menor ocasión para dar espectáculo. El domingo, nada más ganar el Mundial, se fotografió con Miss Bélgica.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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Óscar Freire no tenía aún muy claro ayer con quién sufrió el enganchón que le segó dos radios de su rueda delantera a dos kilómetros del final del Mundial. "Sólo sé que fue un italiano grandote, pero no sabría decir quién. Quizá Petacchi o Cipollini, porque Scirea iba por delante", revela el cántabro. AS repasó las imágenes de televisión, aplicando los recuerdos descritos por Freire, y la conclusión deja poco margen de error: Cipollini fue quien reventó la rueda de Óscar.

El domingo, sin conocer aún los nuevos datos aportados por Freire, las imágenes mostraban un forcejeo con Erik Zabel. "Pero no fue con el alemán, de eso estoy seguro, porque ese contacto debió producirse después. Yo ya tenía la rueda rota", dice Óscar.

También se distingue con nitidez un fuerte toque corporal con Paolo Bettini. "Pero ahí tampoco ocurrió. Recuerdo perfectamente que fue otro italiano que me pasó justo después", comenta Freire. El repaso televisivo confirma que ese hombre era Cipollini.

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En la expedición italiana admiten que fue alguien de su selección y, según con quién se hable, cambian de versión. Se han manejado hasta tres nombres: Scirea, Bettini y Petacchi. Nadie cita a Cipollini. Pero eso quizá sea otra prueba de que fue Mario.

En todo caso, Óscar sigue pensando que no hubo mala fe: "Ese tipo de enganchones son habituales. No hay que darle más vueltas. No creo que nadie provoque una avería a 80 kilómetros por hora". Es decir, más de lo mismo. Freire no quiere polémicas, pero siempre quedará la duda de si un sprinter tan experimentado como Cipollini es capaz de cazar a un rival con una maniobra sucia.

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