Ronaldo: "Moscú es como Río"
Dos días libres y se ha ido a Moscú. Un poquito de Plaza Roja, un poquito de Ballet Bolshoi, algo de discoteca que no falte... Ése fue el programa, según informaba ayer EFE, junto a una declaración del crack: "Me he divertido mucho. Moscú es como Río". La afirmación es discutible, pero su caso se entiende. Río va con él, que ríe siempre, en Río, en Madrid o en Moscú. En cualquier sitio en el que no esté cerca Cúper. Ha nacido para divertirse y donde vaya se le verá feliz, relajado, atento, sonriente. Ni siquiera le altera que le digan que está gordo, algo que sienta muy mal.
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¿Y está gordo? Desde luego, no es sospechoso de anorexia. A mí, ante el Alavés, me recordó un poquito mis primeros tiempos de niño espectador, cuando aún jugaban Kubala, Di Stéfano, Puskas, Eulogio Martínez... Anchos, macizos, lentos, pero con una sabiduría y un dominio de la situación que les hacía muy superiores al resto. Claro, que por entonces ya iban para cuarentones, o casi. Ronaldo acaba de cumplir veintiséis y a esa edad se supone que es mucho más fácil combatir el peso, con un poquito de voluntad. Y en eso está, y ya se le nota en las fotos.
Porque Ronaldo tiene dos potenciales. Uno es su puro talento de gran jugador, goleador en su caso, con dominio del balón, con capacidad para adivinar, e improvisar, con toda la magia de un superclase. La otra es (o era, y espero que vuelva a ser) la velocidad, que siempre supone un plus. Y esa velocidad es lo que más necesita el Madrid, un equipo muy bueno pero extremadamente lento porque la mayoría de sus cracks son lentos y reciben y entregan al pie, para llegar por pura precisión. Por eso le cuesta tanto ganar fuera. Por eso necesita tanto un Ronaldo en forma.
