Vuelta 2002 | Última etapa

Aitor se enfrenta al espíritu del amarillo

"Con un poco de suerte, ganaré la Vuelta", dice González.

<B>CONVENCIDOS.</B> Tanto Aitor como Heras aparentan seguridad.
Juan Gutiérrez
Subdirector de AS
Subdirector de polideportivo. Ha desarrollado toda su carrera en AS desde 1991. Cubrió dos Juegos Olímpicos, siete Mundiales de ciclismo y uno de esquí, 12 veces el Tour y la Vuelta, seis el Giro… En 2007 fue nombrado jefe de Más Deporte, puesto que ocupó hasta 2017, cuando ascendió a subdirector en las áreas de Motor, Baloncesto y Más Deporte.
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Álvaro Pino llegó a la contrarreloj final de Jerez en 1986 con un puñado de segundos sobre Robert Millar, pero el gallego no sólo ganó la Vuelta, sino también la etapa. "El maillot amarillo te da una motivación extra", dice el director del Phonak. "Por eso, yo apuesto por Heras". Su pronóstico, sin embargo, es minoritario entre los directores.

Realmente, la motivación del maillot amarillo es el único argumento objetivo que tiene Heras en su duelo de frente a Aitor González con la Vuelta en juego. "Aitor es un especialista, pero yo llevo el maillot amarillo", dice Heras. "Roberto es un grandísimo corredor y no me lo pondrá fácil, pero con un poco de suerte, sé que puedo ganar hoy la Vuelta", responde González.

Guerra psicológica. Ambos mantienen una guerra psicológica para aparentar más serenidad que su rival. Y los dos utilizan sus declaraciones para lanzar mensajes. "Me espera una jornada muy importante, pero no hay razón para ser yo quien esté nervioso, porque me la juego en mi especialidad. Otra cosa sería si la Vuelta se decidiera hoy en el Angliru", apunta Aitor. "Hay que estar tranquilo, porque los nervios sólo pueden bloquearme. No tengo una renta para relajarme, pero siempre es una ventaja a favor y soy yo quien va de líder", dice, por su parte, Roberto Heras.

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Cada uno tiene ya su estrategia en la cabeza. "Lo importante es volcarse en la primera parte para que las diferencias no me sean desfavorables, porque al final hay menos terreno para meter tiempo", comenta Heras. "Yo sólo quiero no tener una avería. Si me gana Roberto, que sea por sus fuerzas y no por una desgracia", señala Aitor González.

Heras se encomendará al recuerdo de Pino y a la motivación extra del amarillo, pero sabe que otros muchos sucumbieron en el intento. O si no que se lo pregunten a Óscar Sevilla o Laurent Fignon. La suerte está echada.

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