"Subir este puerto es inhumano, es bestial"
Sevilla: "En el Angliru no das pedales, sino chepazos"


La etapa más esperada por la afición es la más odiada por los corredores. En los últimos días ha surgido una corriente crítica en contra de la dureza del Angliru. Y no han sido cuatro gatos, sino nombres importantes.
"El Angliru está bien para el mountain bike, pero no para el ciclismo", dice Gilberto Simoni, ganador en este puerto en 2000. El líder, Óscar Sevilla, le secunda: "No debería subirse en una gran vuelta. Y no lo digo por mí, que soy escalador. En el Angliru no das pedales, sino chepazos".
El más crítico fue José Rodríguez, presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales: "Hay demasiados riesgos, porque como llueva, a lo mejor no se puede subir ni en bici, ni andando. El Angliru es inhumano. Hay puertos menos duros, pero igual de decisivos, como La Pandera".
Incluso Verbruggen. A Hein Verbruggen, presidente de la UCI, tampoco le gusta mucho: "Voy a responder de forma indirecta: Yo siempre me opuse al muro de Koppenberg (rampas de 20%) en el Tour de Flandes".
En las dos visitas anteriores al Angliru no hubo tantas voces críticas, pero esta vez se han multiplicado, seguramente por la decisión de los organizadores de colocar vallas altas en los tramos más duros para evitar los empujones de los aficionados.
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"Si no quieren que haya empujones, mejor que quiten el Angliru", dice Igor Galdeano. "Yo estoy en contra de los empujones, pero es la única manera de subir este puerto", puntualiza Rodríguez. "Si es que esto es una bestialidad", culmina Iban Mayo.
El Angliru también tiene defensores. "Lo importante es dar espectáculo y el Angliru es su máxima expresión. Como ciclista no me hubiera gustado subirlo, pero como aficionado es lo mejor", dice el seleccionador, Paco Antequera. Quizá ésa sea la clave.