Yo digo Alfredo Relaño

Lopera: la cochambre como estilo

Alfredo Relaño
Importado de Hercules
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Escribo aún avergonzado por lo que todos hemos visto. La imprevisión, la chapuza, el naufragio de un partido que todos esperábamos con ansiedad. La luz que se va, la luz que vuelve, la luz que parpadea, la luz que se arregla, la luz que ya se va y no vuelve más. Parones, conciliábulos, idas y venidas hasta que no hay más solución razonable y seria que marcharse a casa y dejarlo para mejor ocasión. Y por medio, explicaciones tratando primero de sacar las culpas del estadio para echárselas a la compañía y luego al árbitro, por haber decidido la suspensión.

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Durante la semana Lopera había amenazado con no dejar televisar este partido, como antes había dejado caer que a lo mejor el Betis no jugaba en Riazor si había cámaras de televisión. Y otro enredo más: después de pelotear meses el cierre del estadio por aquel demenciado que tiraba cohetes en el derby sevillano, se encontró con que los dos partidos de suspensión le caían al comienzo de esta Liga, nada menos que ante Madrid y Barça. Vendió con mucho adelanto las entradas del de anoche, para crear un hecho consumado, y consiguió otro aplazamiento de la sanción.

Y luego resulta que se va la luz y que el partido se va al limbo. Quedan colgados 47 minutos, que a saber cuándo y dónde se jugarán. Podríamos tomarlo como un homenaje póstumo a nuestro inolvidable Carandell y su Celtiberia Show. Pero no lo es. Es el estilo de Lopera, la chapuza como método. Presión a Audiovisual para cobrar antes de tiempo y a los comités para salvar el cierre, pero abandono de las instalaciones que llevan su propio nombre, en las que anoche asistimos a un desdichado colofón de su amplio despliegue de cochambrosas ratonerías.

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