Sevilla se retira con una afección hepática
Como adelantó AS, el corredor del Kelme se marchó enfermo a casa.


Oscar Sevilla, como ya adelantó AS en su edición de ayer, se ha retirado del Tour. La razón oficial, según el Kelme, son problemas estomacales. Pero este diario, puesto en contacto con otras fuentes, está en disposición de reconfirmar lo publicado ayer: el manchego padece una afección hepática (el hígado no le drena bien) desde hace una semana. El propio Sevilla ni asiente ni desmiente: "Algo raro me pasa, pero no me han hecho ninguna analítica, ni ninguna prueba. Hasta entonces, no sabré qué me ocurre realmente".
Vicente Belda llegó como una furia a la meta. Afrontó los micrófonos y dijo: "Todo lo publicado por AS es mentira y hace daño a nuestros médicos". Y señalando a los enviados especiales de este diario, añadió: "No tenéis pruebas de que Sevilla tenga una afección en el hígado, porque aún no le hemos hecho ninguna analítica". Efectivamente, Óscar no ha sido sometido a análisis que confirmen el diagnóstico, pero sí ha sido tratado con recuperadores hepáticos en la tarde del martes y en la mañana de ayer. Hasta esa fecha no hubo reacción médica, a pesar de que ya llevaba una semana llegando a la meta con el abdomen y las extremidades inflamadas.
Contradicciones
Noticias relacionadas
Yolanda Fuentes, médico del Kelme en el Tour, también negó ese extremo: "Sevilla tiene un problema puntual de absorción intestinal y no ninguna enfermedad en el hígado. Lo que ha publicado AS no es cierto". La doctora no negó que el martes había consultado el problema con otro colega: José Ibarguren, médico español del Lampre. "Pero es mentira que él haya diagnosticado una afección hepática. Tan sólo le pedí Aerored (medicamento para combatir los gases)".
Ibarguren sostuvo la tesis de Fuentes: "Yolanda me hizo la típica consulta entre colegas y ya está. Sevilla debe tener un problema intestinal". Paradójicamente, un par de metros más allá, Belda decía ante otros periodistas: "Yolanda no habló con Ibarguren, porque nuestros médicos son lo suficientemente competentes". Fue una de las muchas contradicciones del día.