Detenido un alemán por acosar a Serena
"Nunca la haría daño. No la odio; yo la amo", aseguró ante el juez.
La policía inglesa detuvo ayer, en las mismas puertas del All England Club a Albrecht Stromeyer, un alemán de 33 años, que habitualmente reside en Frankfut con sus padres, y en los últimos meses parece que había pasado de seguidor a perseguidor de Serena Williams.
Stromeyer ha seguido a las hermanas Williams por medio mundo, aunque ha sido en los últimos meses cuando se ha destapado tratando de encontrarse con Serena. En Arizona, en el mes de mayo en Roma, durante el Open de Italia, en Berlín. En estos torneos ya había tratado de encontrarse con la estadounidense, aunque nunca lo había conseguido.
Paseaba en bicicleta
Ayer la policía inglesa detuvo al alemán gracias a las fotografías que había recibido de sus colegas internacionales. Albrecht se aproximaba al Club en bicicleta, y protagonizó un incidente con los agentes que practicaron su detención y que le llevaron delante de un juez. La sanción: 13 meses sin poder acercarse a las Williams y libertad bajo fianza de unos 500 euros. Stromeyer negó que su actitud fuese de acosar a la tenista estadounidense: "Yo nunca la haría daño a Sereña. Yo no la odio; yo la amo de verdad".
La madre de las Williams, Oracene, declaró que su hija nunca había visto a su presunto acosador, aunque en cualquier caso el aficionado alemán hubiese tenido complicado llegar hasta las estrellas de ébano, acompañadas día y noche de unos fornidos guardaespaldas.
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La detención de Stromeyer, a quien la policía no encontró ningún objeto que le pudiera implicar más allá de este presumible acoso no deseado sobre la tenista, entra de lleno en la psicosis por la seguiridad generada en 1993 cuando un demente apuñaló a Mónica Seles en Hamburgo.
Tras ella, varias estrellas del tenis mundial también han sentido esa sensación de verse perseguidas, como Chris Evert (un seguidor vivió en la puerta de su casa tres días llenándola de notas de de amor), como Stefi Graff, como Martina Hingis, perseguida por un australiano de origen croata, Dubravko Rajcevic, condenado a dos años de cárcel por acoso sexual.
