Un punto significaría el ascenso del Recre
Hace 24 años que se vivió el primero. Si gana el Xerez, dependería de sí mismo para subir en la última jornada.

Huelva parece cualquier poblado del Far West en vísperas de un duelo a pistola. De un momento a otro podría salir desde una de las esquinas de la avenida de Andalucía Gary Cooper, quizás Clint Eastwood, para batirse con algún malo irremediable de más allá del Colorado. Apenas hay un alma en esta ciudad colombina, el personal se encuentra en la aldea del Rocío, donde la próxima madrugada los romeros sacarán a la Pastora de las Marismas. Y aquí, apretando los dientes para evitar que la tensión no se les salga por la boca, la gente del Recreativo y la del Xerez se jugarán el ascenso a Primera. Un empate es suficiente para los onubenses, pero si gana el Xerez, dependerá de sí mismo para ascender en la última jornada.
El papel está completamente vendido y no cabrá un alfiler en el nuevo estadio Colombino. El Consejo recreativista no pudo satisfacer las demandas del Xerez, que reclamaba localidades para los cientos de seguidores (entre ellos muchos ultras) que se acercarán a Huelva para animar los suyos. La mayoría se quedará en la calle, lo que desatará los nervios de más de uno. Por ello, el choque ha sido declarado de alto riesgo.
El Xerez juega y mucho. Está herido, pero es bravo. Los de Schuster han peleado como nadie y quieren decir la última palabra. Una victoria les colocará de nuevo en la carrera. Lo mismo le sucede al Recreativo, aunque también un empate puede bastarles a los de Alcaraz. La moneda está ahí: en un rincón, el Recre; en otro, el Xerez. Clint Eastwood y Gary Cooper, frente a frente. Y la Primera en juego.
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Raúl Molina saltará la reja
Un jerezano del Recreativo, el goleador Raúl Molina, ha dicho a los suyos que, de ascender el equipo, piensa saltar la reja de la Ermita. Pero no ha y absolutamente nada programado, aseguran en el club. Piensan que puede dar mal fario y se tiran de cabeza a tocar madera. Lo mismo dicen en el entorno de Bernd Schuster, entrenador del Xerez, que quiere quitar presión a los suyos y les dice que salgan a divertirse. Difícil cuestión, porque la tensión se palpa en el ambiente y corta como una hoja de afeitar. Se palpa la ansiedad existente.