No sirvo para estar lesionado
Las lágrimas de Valero Rivera fueron la mejor expresión del sentimiento de un equipo y de un entrenador ante el anuncio del adiós del madrileño Rafael Guijosa, uno de los integrantes del Dream Team azulgrana.


-¿Qué le ha llevado a esta decisión?
Quiero dejar claro que ya no vestiré la camiseta de otro equipo a partir del 19 de mayo, día en que espero haber ganado la Copa del Rey. Me retiro como jugador y me gustaría que mi decisión se respetase.
Le quedaba otro año. ¿Se va porque el Barcelona ya no es el Dream Team?
Al contrario. Cada año es una motivación más. Sobre todo cuando no logras los títulos buscados.
¿Lo ha meditado?
Llevo casi año y medio dándole vueltas. Desde la grave lesión de codo de noviembre de 2000. He estado sometido a un stress brutal física y mentalmente. En enero tomé la decisión de no seguir a final de temporada. No sirvo para estar parado ni lesionado; sentía que engañaba a la gente. Tras mi última lesión en marzo empecé a pensar en otras cosas que no son el balonmano. Cuando pasa eso, lo mejor es dejarlo.
¿Qué se deja atrás?
Muchos amigos, un club extraordinario y muchas cosas que recordar. Especialmente la campaña 99/00 en la que ganamos siete títulos de siete. El bronce en Sydney... Un gran año.
¿Ha sido clave el próximo nacimiento de su hija?
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Ella será la mejor oferta para la próxima temporada. Mi hijo Javier se ha perdido muchas cosas de mí por no haber podido estar más con él. Ella sí podrá disfrutarlas.
¿Y ahora qué?
Volveré a Alcalá, mi ciudad. Allí empecé. Mi vida seguirá relacionada con el deporte. Sueño con poder dar a algún chaval la posibilidad de que viva todo lo que yo he vivido en el balonmano.