"No sé por qué Burns cobra más que yo"
Marcus Gronholm disfruta de un sólido liderato en el Mundial, pero no quiere que un exceso de optimismo le complique las cosas.
- Su equipo, Peugeot, domina con mano de hierro el Campeonato del Mundo de rallys. ¿Están ya enfriando el champán para festejar un nuevo título?
- Aún es pronto para celebraciones de ningún tipo. Es verdad que nos hemos destacado en el comienzo de la temporada y que en los últimos rallys las cosas nos han salido muy bien a todo el equipo. Pero aún restan nueve pruebas por disputarse. Son noventa puntos en juego y yo ahora tengo 31 y Peugeot 68. Con esas cifras, es evidente que todo puede cambiar.
- ¿Quiénes cree que serán sus principales rivales en la lucha por el título de pilotos?
- Pienso que Richard Burns está muy fuerte, pero también Tommi Makinen estará seguro en la lucha por el campeonato. Y en las próximas pruebas pueden producirse cambios, e incorporarse a la pelea otros pilotos punteros como Colin McRae, Carlos Sainz o Petter Solberg. Con todo lo que resta por disputarse, nadie tiene nada ganado ni nadie está descartado en la pelea.
- Richard Burns, el actual campeón del mundo, dejó Subaru para incorporarse a Peugeot en un fichaje no exento de algunas polémicas. ¿Qué sintió cuando se enteró de la incorporación del británico a su equipo?
- No puedo negar que en aquel momento me disgusté con la dirección de la escudería. No sé por qué cobra más que yo, un sueldo astronómico, y además se le ha colocado como la gran estrella de Peugeot, porque no pienso que sea mejor que yo.
- Sin embargo, ahora le coloca como uno de sus principales rivales...
- Desde luego, porque cada día está más fuerte. Le ha costado adaptarse al 206, y eso es algo que yo no entendía bien, porque el pasado año Harri Rovanpera con sólo unos kilómetros de ensayos ganó en Suecia con este mismo coche. Pero ahora es mi principal rival, porque es el piloto que tengo más cerca en el campeonato.
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- Pero de momento, usted ha ganado en Chipre. Mejor, imposible.
- De Chipre me llevo una victoria, pero no un buen recuerdo. Nunca había conducido en unas condiciones tan malas como las del penúltimo tramo de la segunda etapa. Llovía tanto que no se veía, y el piso estaba totalmente embarrado. Estoy contento con la victoria, sobre todo porque me ha costado mucho, pero este rally no me gusta nada.
