Vicente, palante

Escuchar el verbo cálido y pausado de Vicente del Bosque es el ejercicio más recomendable después de cualquier tormenta. Tras exponer el salmantino sus razonamientos en El Tirachinas y tras leer reposadamente la conversación que ayer mantuvo Carmen Colino con él en Atenas, he llegado a la conclusión de que el Real Madrid debe olvidarse ya del gol de Xavi y del debate de la portería, aunque es absurdo que niegue que éste existe en la calle. Ahora debe poner sus cinco sentidos en enderezar una temporada que puede resultar, todavía, histórica para el club.
Noticias relacionadas
Me quedo con dos reflexiones del hombre sabio que dirigió el rumbo del equipo que ganó la Octava en París y del Madrid de Figo que conquistó la última Liga. "Puedo estar equivocado, pero yo tomo las decisiones y asumo la responsabilidad de intentar ser justo...". "No me expresé bien al hablar de afectos y desafectos como si el tema de Iker o César fuese una cuestión de amiguetes. Tenía que haber dicho que era un cuestión de gustos futbolísticos...".
Chapeau, Vicente. Si algo te diferencia de los Capellos, Toshacks y Van Gaales es tu riguroso respeto por la profesión periodística y tu inmensa capacidad para digerir sin trastornos gástricos las críticas de los que efectúan un análisis serio y objetivo de todo cuanto acontece en este gigante de mil cabezas llamado Real Madrid. Al tajo. Queda mucha Champions y mucha Liga. Por suerte.