Algar: "Veremos si el doping es cierto"
El ex presidente de la Federación de Deportes de Invierno defiende a Johann Muehlegg.

La cena con Juanito terminó en la madrugada del jueves, un poco antes de que el Rioja hiciese estragos. Johann se quedó en las puertas de entonar a coro el Asturias Patria Querida, pero aquello iba encaminado porque al español de Baviera le va el caldo, y se sirvió de manera generosa. Incluso unos cosecheros le regalaron un botellón de cinco litros de un gran reserva del 94, añada de lujo. La cena con Muehlegg era "una cuestión de cariño, de arropar a un deportista que ha devuelto la ilusión a muchos aficionados", sostenía Fernando Amiano Chinchurreta, en la época socialista arquitecto en el CSD. Esa era la idea con la que llegó Juan Algar, ex presidente de la Federación de Deportes de Invierno, con el ánimo de reivindicar la figura de Muehlegg: "Ya se verá si ese positivo que se le achaca es cierto".
Johann aceptó encantado estar con aquella treintena de amigos, la mayoría hasta ese momento desconocidos. No tuvo problemas para sincerarse con Carmen Algora, la ex presidenta de la Federación Española de Gimnasia, que no entendía que "sus propios compañeros de la selección hayan tenido tan poco tacto en sus declaraciones contra Muehlegg".
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El asunto era saber si ahora Johann, con más tiempo por imperativos de la sanción, por fin echará raíces: "Comprar casa en Madrid es difícil; los pisos son muy caros". Y necesita un poco más de nieve, porque por la noche se había olvidado de sus declaraciones de la mañana en Sevilla y no se reconocía como retirado: "No puedo competir hasta junio, pero luego ya se verá. Tengo unos buenos abogados".
Trabado. Según fue entrando en materia, y conociendo al personal de la mano de Colomán Trabado, diputado del PP en la Asamblea de Madrid, y quien tramitó desde el CSD su expediente para conseguir la naturalización, Johann se fue mostrando más locuaz, aunque siempre controlando sus declaraciones. Eso sí, muy contento cuando se rompió todo tipo de protocolo. "Yo siento que en España la gente de la calle me quiere. Me reconocen, me piden autógrafos, me saludan, de dan ánimos. Eso lo agradezco".
