Automovilismo | Rally de Córcega

La lluvia es la única esperanza de Sainz

Es quinto, pero confía en mejorar si hoy hace mal tiempo.

Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

Como los agricultores en tiempo de sequía, Carlos Sainz miraba ayer al cielo implorando la lluvia. Sobre asfalto seco los Peugeot estaban endosándole medio segundo por kilómetro, y le iba a resultar difícil incluso puntuar en el Rally de Córcega. Pero por una vez le hicieron caso, y comenzó a descargar en el último tramo, aunque lo importante es que las previsiones para hoy también son de agua.

Peor no podían comenzar las cosas para el madrileño, ya que no sólo el piso estaba seco en las primeras especiales, sino que su caja de cambios fallaba. Cuando metía primera todo parecía correcto, pero al arrancar el coche se quedaba clavado. Le pasó en los dos tramos iniciales, en los que perdía cerca de diez segundos por ese motivo... más lo que perdía por la ineficacia del conjunto Ford-Pirelli.

Noticias relacionadas

Todo lo contrario les sucedía a los Peugeot y sus Michelin, que comandaban con mano de hierro la clasificación, con Gilles Panizzi, Marcus Gronholm y Richard Burns copando las tres posiciones de podio. Mientras, Sainz parecía que incluso iba a quedarse fuera de las posiciones con derecho a puntos porque le estaba dando alcance Bugalski tras un inicio un poco gris.

Pero por suerte lo que se puso gris oscuro fue el cielo, que comenzó a descargar agua cuando se disputaban los dos últimos tramos, y los coches iban con neumáticos para seco. En el que cerraba jornada ya jarreaba y Sainz marcó el segundo mejor tiempo. Si, como predice el parte, sigue lloviendo, se puede salvar un rally a priori negativo con un buen resultado, e incluso se puede pensar en un nuevo podio.

Te recomendamos en Polideportivo