La sacrificada cuenta atrás de Figo
Seguirá un tratamiento intensivo para estar en la final de la Copa del Rey.


Luis Figo tendrá una dura y sacrificada cuenta atrás para jugar el próximo 6 de marzo la final de la Copa del Rey contra el Deportivo. El centrocampista empezó ayer con su rehabilitación. Más de seis horas diarias de trabajo, mucho reposo y un exhaustivo tratamiento fisioterapeútico. Juan Muro, Daniel Martínez (es el hijo de Pirri) y Álvaro Solano son los tres fisios encargados de que el portugués esté a punto para la primera final madridista del Centenario.
Desde ayer, Luis Figo realiza tres sesiones intensivas en el Centro Médico de la Ciudad Deportiva. Son de tratamiento antiinflamatorio con reposo absoluto entre sesiones. Si con ellas la inflamación no remite, se le administrará un tratamiento vía oral (pastillas) o intramuscular (inyecciones). Además, se le aplicará hielo y vendajes compresivos. Todo ello será reforzado con emplastes nocturnos.
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El objetivo de todo este tratamiento es prensar la inflamación en un periodo entre ocho y diez días y reeducar el ligamento tocado para que no se atrofie la musculatura y evitar una posible recaída que afectaría muy negativamente al jugador. Los vendajes y los emplastes le servirán para que el tobillo no pierda ni un ápice de elasticidad en los días que permanezca inactivo.
Después de ocho días de tratamiento intensivo, el siguiente paso será la vuelta paulatina a los entrenamientos. Primero comenzará con carrera continua. De menos o más intensidad, pero sin forzar. Si no tiene molestias, Figo verá como el trabajo se va incrementando cada día más. El objetivo es que el centrocampista pueda entrenarse con normalidad dos días antes del gran partido. El cuerpo médico y el jugador saben que, si se cumplen bien todos los plazos, el jugador va a llegar muy justo, pero a tiempo para ayudar al Real Madrid.