Bush, a los suyos: "Vamos a arrasar"
"No podíamos suspender estos Juegos, porque hubiera sido la victoria del terror", dijo el presidente de EE UU.

Vamos a arrasar". Así terminó George W. Bush, presidente de los Estados Unidos, el discurso confidencial a los atletas estadounidenses ya reunidos en la Universidad de Utah para desfilar en el Estadio Rice-Eccles en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno. No cabe mejor resumen que las palabras de Bush, hábil estrella invitada del western de Salt Lake junto al actor principal: el patriotismo.
Porque fue una especie de western patriótico y patriotero: el envejecido Spielberg y el venerable senador John Glenn se citaban, entre los portadores de la bandera olímpica (Walesa, Killy, Desmond Tutu...), con la desgarrada bandera que presidió las Torres Gemelas (ni puede ondear al viento) arrancando lágrimas, y con un policía chicano de Nueva York, Daniel Rodríguez, entonando el Dios bendiga a América. Las 325 gargantas del coro mormón de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días entonaron el himno nacional. Ocurrió ante 52.000 ateridos espectadores y, según la NBC, ante una audiencia mundial de 4.000 millones de telespectadores.
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"Jamás hubiéramos suspendido estos Juegos, porque hubiera sido la victoria del terror", dijo Bush a Bob Costas, presentador de la NBC. Bush alabó el despliegue de seguridad, se emocionó al ver la bandera de las Torres Gemelas... y le cambió el gesto (stoned, cara de piedra, dijo la NBC) cuando vio desfilar a Irán. La ceremonia duró dos horas y media. Desfilaron 2.500 atletas de 77 países (Iker Fernández abanderó a España).
George W. Bush declaró abiertos los Juegos. Entonces, se sentó entre sus atletas a esperar que la selección estadounidense de hockey hielo de los Juegos de 1980, la del milagro en Lake Placid, encendiera la antorcha. Menos de una hora después, el presidente se subía al Air Force One en el aeropuerto de Salt Lake City, con destino a Wyoming. El western, que no era cosa de Spielberg, había terminado.