Otra oportunidad para Carlos Sainz
La temporada arranca hoy y el español buscará recuperar una corona que se le resiste desde hace diez años. Sigue en Ford, mientras sus rivales han cambiado de marca.

Puede resultar reiterativo e incluso inverosímil, ya son muchos años escuchando la misma cantinela sin que lleguen los resultados, pero lo cierto es que Carlos Sainz vuelve a partir en el grupo de favoritos en la temporada mundialista de rallys que hoy arranca en Montecarlo. El madrileño está presente en todos los pronósticos, a pesar de que unas circunstancias u otras le hayan impedido lograr el título desde hace diez años.
También le están resultando esquivas las victorias en los últimos tiempos y lleva más de un año sin ganar una carrera, aunque la temporada pasada perdió alguna incluso en el último tramo. Pero lo cierto es que continúa en la brecha, al cien por cien, como avala que en 2001 los pilotos con más victorias en los tramos fueron Burns y McRae, campeón y subcampeón, con 35, pero Sainz ganó 33.
Eso demuestra que sigue siendo muy rápido y optando a todo, como estiman en todos los equipos, sus rivales y los medios de comunicación internacionales. El gran problema para él en esta campaña que hoy comienza puede ser, como ya sucedió en la pasada temporada, los rallys de asfalto, en los que si no cambian muchas cosas, de nuevo los coches franceses de Peugeot y Citroën y sus neumáticos Michelin pueden decantar la temporada.
Y en esta que ahora se inicia, con cinco pruebas sobre ese terreno, ese factor resulta aún más decisivo. Para colmo de males de Sainz, el Rally de Montecarlo podía haberse disputado sobre un terreno cambiante con humedades, hielo y nieve (que fue el que le dio las tres victorias, cinco segundos y dos terceros en trece participaciones gracias a sus elecciones de neumáticos), pero no. Las previsiones meteorológicas son de buen tiempo y el terreno está prácticamente seco.
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Por ello son los Peugeot y los Citroën los máximos favoritos al triunfo en la cita inaugural. Los de la marca del león, además, parten como máximos pretendientes a los títulos, ya que han logrado los dos últimos de marcas y cuentan con los dos campeones más recientes (Gronholm y Burns).
La gran incógnita será comprobar cómo se adapta el británico al 206 y Tommi Makinen al Subaru, mientras que la continuidad de Ford, con Sainz y Colin McRae, podría ser su arma... si consiguen la anhelada competitividad en asfalto.
